¿No logras avanzar en tu árbol genealógico? Nosotros investigamos por ti para conseguir la información que deseas.
Para buscar antepasados y rastrear tu linaje en España, los genealogistas profesionales de Abueling buscamos documentos en Registros Civiles, Archivos Históricos, eclesiásticos, militares y otros.
Mediante un análisis de los datos conocidos (nombres, apellidos, lugares y fechas), trazamos una ruta documental para encontrar a tus familiares directos.
A veces, consultar el registro civil por antepasados no es suficiente. Nuestro equipo cuenta con los conocimientos y la experiencia para buscar donde otros se rinden.
Localizamos actas literales de nacimiento, matrimonio y defunción posteriores a 1871 en España.
Para hechos ocurridos antes de 1871 acudimos a los libros de la Iglesia Católica, retrocediendo varios siglos atrás.
Rastreamos expedientes de milicias, académicos, censos históricos, etc. hasta encontrar información de tu familia.
En base a los nombres, fechas e información que ya conoces, evaluamos de forma gratuita y sin compromiso si existen posibilidades de éxito en tu caso particular.
Nuestros genealogistas contactan o se desplazan a los archivos pertinentes para conseguir, estudiar y transcribir los documentos manuscritos.
Recibes las copias de los documentos originales hallados y, si lo deseas, un libro de antepasados impreso y encuadernado, así como la lámina con el árbol genealógico.
Sabemos que la genealogía puede ser incierta. Por eso, nuestros expertos evaluarán gratis tu caso concreto en 48 horas para decirte si es viable encontrar la información que buscas antes de que inviertas un solo euro.
Sí. Tratamos toda la información con total confidencialidad y cumpliendo la normativa de protección de datos.
El objetivo de la investigación será obtener, como mínimo, el nombre y el primer apellido de todas y cada una de los antepasados directos (no hermanos) correspondientes al nivel de investigación contratado.
Lógicamente, los datos se obtienen a partir de la documentación encontrada, bien sean actas de nacimiento, bautismo, matrimonio, padrones, prensa, etc. Esos documentos pueden proporcionar datos adicionales como fechas, localidades, profesiones, etc. Toda esta información es la que se incluye en el Libro de Antepasados que se entrega.
Nuestro compromiso es el de no cobrar por los ancestros cuya identidad (mínimo, nombre y primer apellido) no se haya podido averiguar, de manera que se descontarán proporcionalmente del precio presupuestado, sin repercutir al cliente los gastos producidos en la búsqueda de personas que por cualquier motivo finalmente no se hayan podido identificar.
Salvo casos extraordinarios en los que exista un interés especial por algún dato concreto o se haya acordado así con el cliente, nuestras investigaciones no persiguen identificar ascendientes colaterales (hermanos, primos o descendientes de estos).
El límite de cualquier investigación genealógica es la falta de documentación escrita relativa a la persona que buscamos. En la mayoría de los casos, este límite coincide con la aparición de los registros parroquiales, a mediados del siglo XVI, aunque en ocasiones es posible remontarse a más atrás.
No obstante, durante el estudio de la historia familiar es posible que aparezcan dificultades a la hora de encontrar información (por ejemplo, archivos destruidos, padres desconocidos, etc.). Por este motivo, y aunque ponemos el máximo empeño en la averiguación de los datos, dichos problemas pueden tener repercusión en el número total de ancestros identificados.
Nuestro compromiso es el de no cobrar por las personas que no se hayan podido identificar, como mínimo con nombre y primer apellido, de manera que se descontarán proporcionalmente del precio presupuestado.
Si estás interesado en una investigación más amplia que la que se incluye en el Servicio PREMIUM, una vez completado el objetivo incluido, prepararemos un presupuesto personalizado en función del caso y de la viabilidad de la ampliación de la investigación, que dependerá sobretodo de la existencia o no de documentación más antigua en las localidades de origen de tus ascendientes.
Se puede profundizar en el estudio mientras exista documentación escrita relativa a las personas que buscamos. Este límite suele coincidir con la aparición de los registros parroquiales, a mediados del siglo XVI, aunque en ocasiones es posible remontarse aún más atrás en el tiempo.
No obstante, durante cualquier investigación familiar pueden aparecer obstáculos que hagan imposible la identificación de alguna persona o rama (por ejemplo, archivos destruidos, hijos de padres desconocidos o madre soltera, etc.)
Nos comprometemos a calcular el precio final aplicando un descuento proporcional a los antepasados directos cuya identidad no se haya podido documentar como mínimo con nombre y primer apellido, si se da alguno de estos casos.
Para iniciar la investigación genealógica únicamente es imprescindible el nombre y los apellidos de la persona principal, así como su fecha y lugar de nacimiento.
No obstante, el resto de datos que introduzcas en el formulario de solicitud relativos a padres y abuelos servirán para agilizar la búsqueda, y poder contrastar la información documentada con la conocida por la familia.
En el formulario encontrarás también un apartado de Observaciones donde puedes escribir libremente cualquier comentario o información adicional.
De la información recogida durante la investigación, en la representación gráfica del árbol genealógico aparecen, por motivos de espacio, los siguientes datos de cada persona:
El Libro de antepasados que también se entrega recoge información adicional como lugares y fechas de matrimonio, profesiones, domicilios y otras curiosidades extraídas de la documentación encontrada.
Puedes consultar los precios de las diferentes opciones de Investigación genealógica que ofrecemos, según el nivel de generaciones que quieras conocer.
Puedes completar tu investigación con la Representación Gráfica del árbol genealógico y la impresión y encuadernado del libro de antepasados.
En la misma página encontrarás el formulario para encargarnos el estudio.
Es muy difícil conseguir fotografías de los antepasados fuera del ámbito familiar. Únicamente en ciertas investigaciones genealógicas en las que aparecen personas que tuvieron alguna relevancia social, política o en su ámbito profesional, es posible encontrar fotografías antiguas.
No obstante, tanto en el Libro de antepasados como en el Árbol genealógico podemos incluir cualquier fotografía que el cliente nos aporte.
Por supuesto, además de aparecer ilustrando el Libro de Antepasados, te enviaremos toda la documentación original obtenida durante la investigación, para que tengas constancia de la total veracidad de los datos representados tanto en el informe como en la lámina con el árbol genealógico.
En esa documentación, incluso podrás ver informaciones adicionales, que no se reflejan en el árbol genealógico por razones de espacio, pero que tienen mucha importancia a nivel histórico y sentimental.
En los casos en los que las normas del archivo correspondiente no permitan la reproducción gráfica de los documentos, en el Libro de Antepasados aparecerá la referencia bibliográfica (tomo y página) del documento que ofrece la información aportada.
La diferencia principal está en el objetivo del estudio.
No es lo mismo.
A diferencia de otras empresas de servicios genealógicos, nuestras investigaciones por todas las ramas pretenden identificar a todos los antepasados directos, independientemente de su sexo y su apellido, lo que permite averiguar el listado de apellidos de una persona.
Por el contrario, las investigaciones por línea de apellido, ya sea el paterno o el materno siguen únicamente la rama de ese apellido concreto.
A efectos prácticos, la gran diferencia se basa en que en un árbol genealógico por todas las ramas se duplican los antepasados en cada generación, mientras que en uno de la línea del apellido solamente hay dos personas por generación.