Niños huérfanos, expósitos, naturales, ilegítimos y demás…

Cuando nuestros clientes nos explican lo poco o mucho que conocen de su historia familiar, a menudo aparecen casos que se podrían considerar “especiales”, de personas cuya filiación siempre ha generado dudas en el ámbito familiar.

Desde el punto de vista de la genealogía, cabe distinguir cada caso particular y catalogarlo correctamente en su categoría para tomar las acciones necesarias que permitan seguir progresando en la investigación del árbol genealógico.

Conviene por tanto diferenciar los siguientes casos:

Personas huérfanas

En principio este caso no ofrece ninguna dificultad para la identificación de los padres. Simplemente el padre, o la madre, o ambos fallecieron siendo el hijo menor de edad, pero la inscripción de nacimiento en el registro civil o la partida de bautismo eclesiástico debería informar sin problemas de los nombres de sus progenitores.

Es habitual la confusión entre niños huérfanos y niños expósitos que han sido abandonados por los padres, pero en realidad pensamos que eso es un error, ya que esta circunstancia debe incluirse en la siguiente categoría:

Personas expósitas, hijos de padres desconocidos

Son aquellas cuya crianza ha sido confiada por sus padres a una institución de beneficencia. Existen multitud de motivos para ello, pero los más usuales son la falta de recursos económicos para hacer frente a una crianza digna y/o la voluntad de ocultar un parto fruto de una relación ilegítima o considerada inaceptable por la sociedad.

En ocasiones estos niños eran abandonados frente a la vivienda de alguna familia acomodada, en la puerta de una iglesia o en establecimientos benéficos, muchas veces regidos por religiosas, como son los llamados Hospicios, Inclusas, o Casas Cuna. De ahí vienen los otros nombres por los que se conoce a un niño abandonado o expósito: Hospiciano, inclusero o cunero.

Es muy común que estos niños fueran registrados con apellidos con connotaciones religiosas: De la Iglesia, San Juan, De Dios, De María, etc… pero en otras ocasiones el apellido impuesto era simplemente Expósito o incluso Incógnito.

De todos modos, se dan casos en que se ha intentado ocultar este origen registrando a los niños con apellidos muy comunes en el lugar, con lo que presumiblemente pasarían desapercibidos.

Para la investigación genealógica son casos difíciles puesto que muchas veces el origen de estas criaturas era precisamente lo que se pretendía esconder con su abandono, no obstante los archivos históricos locales suelen conservar documentación de los hospicios.

En esta documentación suele encontrarse como mínimo el expediente del menor y en algunas ocasiones incluso las circunstancias en que fue recogido.

Hijos naturales o hijos ilegítimos

Se denominan así aquellas personas cuyos padres no han contraído previamente matrimonio.

En muchas ocasiones esta circunstancia no es un problema para averiguar quienes son su padre y su madre, si ambos reconocieron al hijo como suyo y así constan en documentos como la partida de nacimiento, bautismo, matrimonio o defunción de la persona.

Cuando esto no es así y sólo consta en los documentos uno de los dos progenitores, hablamos de hijos naturales de padre desconocido o de madre desconocida:

Hijos de padre desconocido, o hijos de madre soltera

Generalmente se trata de personas cuyos progenitores no estaban casados y la identidad del padre no consta en ningún documento personal del hijo/a, en la mayoría de casos debido a que la madre fue abandonada por el padre biológico o bien este estaba casado con otra mujer.

A veces estos hijos son reconocidos posteriormente como suyos por el padre en un documento notarial o en el propio testamento.

Hijos de madre desconocida

Aunque son poco frecuentes, se dan casos en los que el bebé, fruto de una relación fuera del matrimonio, es acogido por el supuesto padre biológico, quien se hace cargo de su crianza dejando en el anonimato a la madre biológica.

Hijos legítimos

Se incluyen en este grupo todos los hijos habidos en una relación matrimonial, ya que se da por hecho que son hijos biológicos de ambos cónyuges, aunque obviamente la única forma de poder demostrarlo científicamente es mediante una prueba de ADN.

Hijos adoptados

Son aquellos que  han sido acogidos por una familia, independientemente de la edad que tuvieran en el momento de la adopción (siempre antes de la mayoría de edad) y de si la esta fue legalizada y comportó o no un cambio en los apellidos de la persona.

En muchos casos se trata de niños expósitos.

Desde el punto de vista genealógico, para poder identificar a los padres biológicos será necesario estudiar el expediente de adopción, si existe.

 

La evolución de la sociedad ha hecho que en la actualidad existan diferentes tipos de familia. Obviamente este artículo se refiere a los casos que pueden encontrarse durante una investigación genealógica de antepasados que abarque desde unas décadas a varios siglos atrás, cuando existían una serie de tabúes y una fuerte presión social debido a las creencias religiosas.

 

Consúltanos tu caso particular y te ayudaremos a descubrir tu historia familiar.

 

Quiero saber quiénes eran mis antepasados judíos para conseguir la nacionalidad española.

¿Tengo derecho a solicitar la nacionalidad española como descendiente de judíos?

Recibimos constantemente consultas de este tipo y creemos importante conocer lo que dice la ley respecto a este tema.

Para empezar, el solicitante debe acreditar fehacientemente su condición de sefardí, esto puede realizarse por diferentes medios.

¿Cómo puedo demostrar que soy sefardí?

Un documento clave es el Certificado expedido por el Presidente de la Comisión Permanente de la Federación de Comunidades Judías de España. La web de la Federación es www.fcje.org

¿Es importante el idioma familiar?

Se considerará una prueba válida la acreditación del uso del ladino o “haketía” como idioma familiar, para lo cual se deberá aportar un certificado emitido por una entidad de competencia suficiente, reconocida oficialmente en el país donde radique o imparta enseñanza.

¿Cómo demuestro que mi familia ha seguido las tradiciones sefardíes?

La “ketubah” o certificado matrimonial en el que conste su celebración según las tradiciones de Castilla debe solicitarse en el Registro civil del país donde se hubiera inscrito el matrimonio, si se reconoce como título hábil para efectuar la inscripción dicho certificado, o en la Federación de Comunidades Judías del país de origen o de la Comunidad judía o autoridad rabínica de la zona de residencia del interesado que así lo acredite.

Mi apellido aparece en las listas de apellidos judíos

Si hablamos de apellidos, sólo son válidos, a efectos de la Ley, los apellidos de origen inequívocamente sefardí, aunque  pueden admitirse si se justifican adecuadamente, las variaciones que hayan sufrido estos apellidos como consecuencia de la influencia de los idiomas propios de los lugares donde se establecieron las comunidades sefarditas con posterioridad a su expulsión de España.

En este sentido, se considera que la facultad de certificación corresponde a las entidades oficialmente  reconocidas y con competencia suficiente, ello sin perjuicio de que las personas físicas que ejerzan tal actividad con carácter profesional como empresarios individuales o autónomos debidamente acreditados y que alcancen dicho reconocimiento puedan considerarse a estos efectos entidades con competencia suficiente.

Es en este punto donde un estudio genealógico de antepasados puede ayudar, por ejemplo, a acreditar la pertenencia a un linaje o certificar un cambio en la grafía de un apellido determinado con una base documental.

Por tanto, un estudio genealógico, heráldico o genético puede ser valorado pero debe aportarse junto con otras pruebas, ya que será el Notario quien deberá, sobre la base de dichos documentos, entender acreditada la condición de sefardí originario de España, así como la especial vinculación con España del solicitante.

Respecto a las famosas “listas de apellidos judíos”, el único listado de familias sefardíes protegidas por España es la contenida en la Orden Circular nº 2217 de 11 de febrero de 1949, publicada como consecuencia de lo dispuesto en el Decreto-ley de 29 de diciembre de 1948, B.O.E. 9 de enero de 1949, relativo al canje de notas efectuado entre España y Egipto el 16 y 17 de enero de 1935 y con Grecia el 7 de Abril de 1936.

Tener un supuesto apellido judío no es suficiente, el apellido debe ser sefardí, pero tampoco la simple tenencia de un apellido sefardí basta por sí sola para acreditar tal origen, sino que constituirá uno de los medios probatorios de los que se enumeran en el art.1.2 de la ley que se valoraran en su conjunto.

No existe un listado oficial de apellidos o linajes judíos o sefardíes.

¿Qué otras pruebas puedo presentar para acreditar la vinculación con España?

Como prueba de una especial vinculación con España servirá la acreditación de realización de actividades benéficas, culturales o económicas a favor de personas o instituciones españolas, pero hay otras muchas circunstancias que pueden contemplarse a los efectos de acreditar la especial vinculación con España, y que serán objeto de valoración conjunta, junto con el resto de los medios probatorios recogidos en la ley. A título de ejemplo, sin ánimo de ser exhaustivos, cabe destacar las siguientes: estar casado con o ser pareja de hecho de un/a nacional español/a, tener o haber tenido ascendientes o descendientes en línea recta de nacionalidad española, tener acciones en una empresa española, tener una vivienda u otros bienes en España, haber cursado estudios de intercambio en una ciudad española, tener un contrato de trabajo en España, realizar o haber realizado donativos a instituciones benéficas españolas, patrocinar o haber patrocinado a organismos públicos españoles, vivir o haber vivido en España durante al menos seis meses, haber celebrado cursos de diferente naturaleza impartidos en España, tener hijos matriculados en colegios o universidades españolas, ser socio de cualquier club español de diversa índole (deportivo, cultural…), etc.

 

En resumen, la ley contempla una serie de circunstancias para probar la condición de sefardí, pero no es necesario cumplir con todos y cada uno de los requisitos. Como ejemplo,  el dominio de la lengua ladina y la tenencia de un apellido sefardí son dos de los medios contemplados en la ley para acreditar la concurrencia de las circunstancias especiales previstas en ella, pero su ausencia no significa la denegación de la nacionalidad, siempre que puedan acreditarse dichas circunstancias por otros medios de los previstos en la ley, que serán objeto de valoración conjunta.

Puedes completar esta información en los siguientes enlaces:

http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/areas-tematicas/nacionalidad/concesion-nacionalidad

http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/areas-tematicas/nacionalidad/concesion-nacionalidad/preguntas-frecuentes/documentos-debo-aportar

 

Quiero saber el origen del apellido

Cuando alguien dice “me gustaría saber el origen de mi apellido”, ¿realmente ha pensado bien la pregunta? ¿Qué espera que le contesten?Origen medieval del apellido

¿El nombre del pueblo donde hace algunos siglos vivía alguien con su mismo apellido (o algún otro escrito más o menos igual…) ?

¿Quiere saber qué significa la palabra que ha dado lugar a su apellido, ya sea en su mismo idioma o en otro?

¿O quiere saber de qué famoso caballero medieval desciende?

Apellido y antepasados

En realidad, seguramente, y aunque sea más largo de explicar, lo que le gustaría sería conocer la historia de las personas que le han precedido transmitiendo la vida generación a generación llegando a sus bisabuelos, sus abuelos, sus padres y finalmente a él mismo.

Lugar de origen del apellido¿De qué sirve encontrar en Internet un presunto origen fabuloso del apellido cuando no se sabe siquiera donde nacieron o como se llamaban los bisabuelos?

En este punto encontramos la primera incoherencia; por muy obvio que sea, a menudo pasa desapercibido que, de los cientos o miles de antepasados directos que toda persona tiene, tan sólo un pequeño porcentaje pocas han llevado ese apellido que ahora tanto nos interesa.

La transmisión del apellido

¿Estamos seguros de que queremos darle tanta prevalencia a esa línea Apellido de madre solteragenealógica respecto al resto de antepasados, simplemente por ser la que ha transmitido el apellido por línea de varón?

Es importante saber que el apellido no se ha transmitido así en la totalidad de los casos, sino que es posible que alguno de los eslabones de la cadena transmisora del apellido fuera una madre soltera, o una esposa con mayor rango social que el que tenía su marido o incluso un expósito al que se le impuso un apellido biensonante o un esclavo que lo tomó de su amo.

Tenemos innumerables apellidos

ADN y árbol genealógicoSe supone que genéticamente llevamos aproximadamente la misma carga genética del padre que de la madre, y por tanto, nuestro ADN está compuesto en una cuarta parte por cada uno de nuestros abuelos y abuelas. Siguiendo ese razonamiento, parece claro que la naturaleza no da más importancia a la línea del apellido que a cualquier otra de las ramas de ascendientes.

¿Por qué entonces, cuando se habla del árbol genealógico, lo primero que viene a la cabeza a la mayoría de la gente es su primer apellido?

Homenaje a nuestros ancestros

Árbol genealógico de Antepasados

Sea como sea, el árbol genealógico de antepasados es mucho más que el origen del apellido, y aún en el caso que por alguna razón nos interese únicamente esa línea, démosle la importancia que se merecen a los antepasados que nos dieron la vida, aunque su mayor nobleza sea habernos transmitido la vida, y por supuesto, aunque no representen el origen último del apellido.

Altamira, entre la Prehistoria y el negocio bancario

Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las pinturas prehistóricas de Altamira
Marcelino Sanz de Sautuola

El descubrimiento de las pinturas de Altamira

En 1879, un aficionado a la arqueología, Marcelino Sanz de Sautuola, y María Justina, su hija de 8 años, descubren en unas cuevas de las montañas de Santander algo extraordinario que cambiará la historia de la humanidad: las primeras pinturas prehistóricas encontradas hasta la fecha, actualmente conocidas como las pinturas de Altamira, unos impresionantes bisontes a galope trazados con gran detalle.

A pesar de que las cuevas ya habían sido descubiertas por un cazador en 1868 no fue hasta unos años más tarde, durante su estudio por parte de Marcelino Sanz de Sautuola, cuando su hija María que le acompañaba un día observó en el techo por primera vez las pinturas rupestres, de las que ahora se sabe que pertenecen al período Paleolítico.

Sin embargo, en lugar de proporcionarles honor y gloria, el hallazgo les enfrenta con la Iglesia católica, y también con la indiferencia y el escarnio de la comunidad científica de la época, que consideran que estas pinturas hechas por prehistóricos “salvajes” son un ataque a la verdad de la Biblia.

Sorprendentemente, el prehistoriador Émile Cartailhac también acusa de fraude a Marcelino y su descubrimiento

A pesar de sus esfuerzos por demostrar la veracidad del descubrimiento, la familia entra en una fuerte crisis, que además empeora cuando cierran la cueva, de modo que Marcelino falleció siendo tratado como un estafador, sin saber que años más tarde Émile rectificaría y la Unesco reconocería las cuevas de Altamira como Patrimonio de la Humanidad.

En esta historia real está basada la película “Altamira”, dirigida por Hugh Hudson y protagonizada por Antonio Banderas. Ver trailer a continuación:

 

 

La historia familiar

María Sanz de Sautuola Escalante, bisabuela de la Presidenta del Banco de Santander y descubridora de las pinturas de Altamira
María Sanz de Sautuola Escalante

María Sanz de Sautuola Escalante, la niña que descubrió las pinturas rupestres de Altamira es ni más ni menos que la bisabuela paterno-paterna de la actual presidenta del Banco de Santander, Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola O’Shea.

María (María Justina en realidad) hija de Marcelino Sanz de Sautuola y de María Concepción (Conchita en la película) Escalante Prieto, se casó en torno a los 30 años con Emilio Botín López, quien en 1909 accedería por vez primera a la presidencia del Banco de Santander, del que ya había sido unos años atrás consejero delegado su padre Emilio Botín de Aguirre.

Del matrimonio formado por Emilio Botín López y María Justina Sanz de Sautuola Escalante nació en 1903 Emilio Botín-Sanz de Sautuola López, quien contrajo matrimonio con Ana García de los Rios Caller.

Tuvieron en 1934 a Emilio Botín-Sanz de Sautuola García de los Ríos, presidente del Banco de Santander hasta su fallecimiento el 10 de Septiembre de 2014, quien fue relevado en el cargo por su hija Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola O’Shea, nacida en 1960 del matrimonio entre Emilio Botín-Sanz de Sautuola García de los Ríos y Paloma O’Shea Artiñano.

 

 

Consejos Bodas de Oro

Una celebración de Bodas de Oro es algo que no todas las parejas pueden llegar a vivir, por tanto se le debe dar la importancia que merecen los cincuenta años de vida juntos.

Consejos para organizar unas Bodas de oroAdemás, algunos matrimonios ni siquiera pudieron en su día celebrar su boda adecuadamente debido a unas duras circunstancias económicas, por lo que tener ahora la oportunidad de vivir una celebración con sus seres queridos es algo que les hará mucha ilusión.

Es posible que sea la misma pareja la que decida ocuparse de todo, pero la mayoría de veces son los hijos y nietos los que organizarán la reunión y todo lo que representa.

Su planificación será similar a cualquier otra boda, pero conviene tener en cuenta algunos consejos para organizar con éxito una fiesta de Bodas de Oro:

Las invitaciones

No son necesarias si van a haber pocos invitados o si todos ellos tienen una relación muy próxima a los protagonistas, pero si son recomendables si hay muchos invitados o residen lejos. Son también una forma de evitar confusiones en cuanto al día y la fecha de la celebración del aniversario y un estupendo recuerdo incluso en el caso de que por alguna razón los invitados no puedan asistir al evento.

Es una muy buena idea invitar a familiares o amigos que viven lejos y a los que la pareja no ven desde hace años. Será una estupenda sorpresa para ese día.

La ceremoniaBodas de oro cincuenta años

Si es religiosa puede hacerse en la misma iglesia donde se celebró la boda hace 50 años, y si es posible con el mismo sacerdote y testigos, eso hará que la renovación de los votos sea aún más emotiva.

Puede hacerse también un pequeño acto en el restaurante o local con discursos pronunciados por los hijos o nietos, e incluso con unas palabras de los novios entre sí. Ver frases bonitas para Bodas de Oro y Aniversarios.

El regalo

Las personas mayores tienen en general una escala de valores diferente a la de los jóvenes y eso es algo que muchas veces no se tiene en cuenta al regalar.

A menudo han tenido que pasar por momentos difíciles y sobreponerse a grandes contratiempos para sacar adelante a los hijos, es por ello que para ellos tiene mucho más valor un regalo que les haga sentirse orgullosos de su familia que por ejemplo, un objeto de decoración o una joya cara.

Regalo Bodas de oro emotivo personalizadoUn árbol genealógico personalizado con fotos de sus hermanos, hijos y nietos es un regalo para siempre que les emocionará enormemente.

¿Por qué no proyectar también en el mismo local un vídeo con unas palabras sinceras grabadas dedicadas a la pareja por los asistentes a la boda?

Actualmente esto es algo muy fácil de realizar con cualquier cámara de vídeo casera e incluso móviles. Pueden ser palabras cariñosas, emotivas e incluso divertidas. Seguro que les encanta.

 

El restaurante o local

Una buena elección sería un lugar tranquilo, de fácil acceso y sin demasiadas barreras arquitectónicas para los mayores.

Hay que recordar que lo más importante en este día son las personas, es decir, con quién se come, y no tanto lo que se come. Eso sí, habrá que tener en cuenta las posibles necesidades especiales de las personas mayores en cuanto a alimentos prohibidos o dificultades para masticar.

Quizás sea más conveniente una comida que una cena, de este modo se podrá alargar la celebración sin tener que trasnochar, algo a lo que los protagonistas ya no están acostumbrados.Bodas de oro. Baile de celebración

Si se dispone de un local o una casa suficientemente grande, existe también la opción de contratar un catering.

La música

No puede faltar el baile en este tipo de celebración, pero habrá que adaptar el tipo de música pensando en las diferentes generaciones de invitados. Por esa razón lo ideal es combinar temas antiguos y actuales para que todo el mundo pueda disfrutar.

 

8 apellidos catalanes, vascos, o castellanos

El reciente estreno de la película 8 apellidos catalanes, tras el éxito de la primera parte 8 apellidos vascos, ha vuelto a poner de actualidad el tema del origen de los apellidos.Ocho apellidos catalanes o vascos según su origen

Debemos en primer lugar establecer lo que entendemos por un apellido catalán, castellano o vasco.

Si habláramos de personas podríamos hacer bueno el dicho de que “uno no es de donde nace sino de donde pace”, de manera que se consideraría catalán (o de cualquier lugar) todo aquel que vive en esa tierra.

Sin embargo, no es correcto aplicar el mismo razonamiento a los apellidos. Un apellido no es catalán por el hecho de pertenecer a una persona que vive, ni siquiera que ha nacido en Catalunya, del mismo modo que un apellido extranjero no se convierte en un apellido castellano aunque haya sido usado por varias generaciones de personas nacidas en Castilla.

Entonces, ¿qué entendemos por apellidos catalanes, apellidos vascos o apellidos castellanos?

Podemos definir como apellido catalán todo aquel apellido que tiene su origen lingüístico o etimológico en una palabra perteneciente al idioma catalán, o bien con un origen toponímico claramente establecido en un lugar de habla catalana.

Podemos usar la misma definición para apellidos castellanos, gallegos, vascos, etc…

A modo de curiosidad y con un toque de humor, en esta secuencia de la película “8 apellidos vascos”, podemos ver cómo “se cuela” en la lista el apellido Clemente, un apellido patronímico que no tiene origen vasco en realidad.

Teniendo en cuenta estas diferencias entre el origen de las personas y el de los apellidos, en la siguiente tabla podemos ver los ocho apellidos más frecuentemente usados por los catalanes en la actualidad:

  1. García
  2. Martínez
  3. López
  4. Sánchez
  5. Rodríguez
  6. Fernández
  7. Pérez
  8. González

En cambio, estos son los ocho apellidos catalanes más frecuentes en la actualidad:

  1. Vila
  2. Vidal
  3. Serra
  4. Martí
  5. Ferrer
  6. Soler
  7. Puig
  8. Roca

Fuente: Institut d’Estadística de Catalunya

Conviene tener en cuenta que muchos apellidos han sufrido variaciones ortográficas desde su creación, dando lugar a diferentes formas que son en realidad el mismo apellido originario (es el caso, por ejemplo, de Pujol / Puyol / Puchol o Ferrer / Ferré / Farré)

Otros apellidos catalanes han sido “castellanizados” en algún momento de la historia (Ricart / Ricarte, Pujalt / Pujalte, Climent / Clement, etc…)

El desconocimiento del idioma y las correspondientes normas ortográficas es el motivo principal de estas variaciones en una época en la que los apellidos no tenían una forma “oficial”, ya que desde su aparición en los siglos XII y XIII hasta la creación del Registro Civil (hacía el 1870 en España) no se prestaba demasiada importancia a la transmisión correcta del apellido.

En muchas ocasiones es posible intuir de antemano la zona geográfica de origen los antepasados a partir de los apellidos, sin embargo sólo con una rigurosa investigación genealógica bien documentada se conseguirá establecer su procedencia exacta.

El estudio genealógico, además, puede ayudar a encontrar diferentes formas de un mismo apellido en el mismo linaje.

Obviamente, cuanto más atrás en el tiempo podamos retroceder más cerca estaremos de poder determinar el origen del apellido, tanto lingüístico como geográfico.

Y tú, ¿Sabes decir correctamente ordenados tus ocho primeros apellidos? 

Por cierto, ¿sabes cuantos apellidos tienes? Aquí tienes una tabla para poder ordenar correctamente los 32 primeros apellidos.

 

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Nodrizas y matronas

Nodrizas y matronas han sido claves en la Historia, sin embargo no son lo mismo, sino que ambas desarrollan actividades bien diferenciadas, aunque a menudo se confunden.

Una nodriza, es por definición, una mujer que amamanta o cría niños que no son suyos. Se les ha llamado también “amas de cría”.

Una matrona es una mujer que, con mayor o menor conocimiento en la materia médica, asiste a otras mujeres durante el embarazo y especialmente en el momento de dar a luz. También se le conoce como partera, comadre o comadrona.

Las nodrizas en la historia.

Desde la antigüedad se conocen casos de madres que no han amamantado a sus hijos, dejando que otras mujeres lo hiciesen en su lugar.

Las nodrizas eran muy comunes en la Grecia clásica, hasta el punto que Platón (427-347 a.C.), las recomendaba incluso más que las propias madres.

También durante el Imperio Romano, la mayoría de mujeres nobles se valían de nodrizas para criar a sus hijos. De esta época es la obra “Gynecia, tratado de referencia de la Ginecología y la Obstetricia”, que describe minuciosamente las cualidades que debía tener la nodriza ideal, en cuanto a alimentación y costumbres.Nodriza amamantando

Cabe citar la creencia generalizada de que características físicas como el aspecto y espirituales como las creencias religiosas o el carácter afectaban a la calidad de la leche y a la transmisión de posibles enfermedades.

Se creía que además de alimentarse , mediante la leche el bébe adquiría el carácter, de manera que era necesario que la nodriza reuniera todos aquellos valores que se suponían correctos

También en el Corán, y en las Partidas de Alfonso X el Sabio (1221-1284) se detallan las características idóneas de las nodrizas reales.

Nodriza siglo XIXEs interesante tener en cuenta la relación entre lactancia y fecundidad dado su carácter anticonceptivo, por el que la maternidad se limitaba en muchas ocasiones a una frecuencia bianual entre las mujeres de las clases más bajas. Por el contrario, las mujeres de clase media-alta, que solían dejar la alimentación de sus hijos en manos de nodrizas tenían un mayor índice de maternidad.
Entre los siglos XVII y XIX se produce en toda Europa un auge en el uso de nodrizas, tanto por las mujeres de la aristocracia para poder atender sus obligaciones sociales como por las madres de las clases populares para poder trabajar.

Ya a finales del siglo XIX, los avances en la fabricación de leche artificial van lentamente haciendo innecesario este método de crianza, aunque éste fue importante hasta mediados del siglo XX.

Las matronas en la historia.

La figura de la matrona o partera siempre ha existido, desde los pueblos más antiguos, egipcios, griegos, romanos y hebreos hasta nuestros días, aunque con diferentes nombres.Matrona romana

Ya el Antiguo Testamento hace referencia en el Génesis y Éxodo al trabajo de las parteras, mujeres con un cierto prestigio entre la sociedad que frecuentaban las casas nobles dada la alta valoración de su trabajo.

Como curiosidad, cabe citar que en España, en el siglo XIII las Cortes de Valladolid, prohibieron a mujeres judías y musulmanas atender a madres o hijos cristianos, e igualmente a éstas criar niños de padres que no fueran cristianos.

En el ámbito rural, las matronas eran muchas veces mujeres que se movían entre la superstición, la magia y los conocimientos fruto de su propia experiencia de años de oficio, que se encargaban de proporcionar cuidados especializados a aquellas mujeres que tenían cerrada la medicina por la falta de medios.

MatronaNumerosos fueron también los casos de matronas o parteras condenadas a la hoguera acusadas de ejercer prácticas de brujería afectando a la madre o el bebé durante el parto.

En contraposición, y ya a partir del siglo XV, se les reconoce a las comadronas la potestad para bautizar en la Iglesia Católica a los recién nacidos en caso de necesidad urgente o peligro de muerte (bautismo sub-conditione), aunque en caso de sobrevivir la criatura deberá ser bautizada posteriormente por un sacerdote.

No fue hasta el siglo XV cuando se reguló la profesión en España. En 1434 las Cortes de Zamora, y en 1448 las Ordenanzas de Madrigal, dieron cartas de aprobación a médicos, cirujanos y parteras, para que pudieran ejercer libremente.

Las matronas, parteras o comadres eran expertas en los partos y la salud de mujeres y niños, y estaban vistas como figuras importantes en la comunidad. Para la mayoría de ellas esta actividad era  su principal modo de vida.

A lo largo del siglo XVII, la figura masculina se fue introduciendo en la especialidad obstétrica y se inicia una gran polémica social por el hecho de que los hombres, aunque considerados más competentes por su mayor preparación académica, asistieran a los partos.Manual antiguo de obstetricia

Ya en el siglo XVIII la profesión de matrona se consideraba en España como una actividad quirúrgica, algo que en el resto de Europa sucedía hace mucho, lo que significó el pase a un segundo plano de las matronas en la asistencia a los partos en beneficio de los cirujanos, en parte también debido al descubrimiento del fórceps obstétrico. Así, la actividad de las matronas quedó relegada a la población rural o de bajo nivel económico.

En 1786 se escribe el primer libro dedicado específicamente a la instrucción de las matronas: “Cartilla nueva, útil y necesaria para instruirse las matronas que vulgarmente se llaman comadres, en el oficio de partear”.

Durante el siglo XIX la actividad de las matronas derivó en la actual especialidad de Obstetricia y Ginecología (la palabra Obstetricia viene derivada de Obstetrix, que es como se llamaba en Roma a las parteras.

Ya en el siglo XX, con la verdadera profesionalización de las matronas, se asume que la formación y la investigación son clave para la realización del trabajo, de modo que se empieza a legislar sobre el tema.

En 1904 se regula de nuevo la carrera de matrona, cuando por ley se establece que “para adquirir el título se cursaran los estudios en las facultades de medicina” y en 1944 se inaugura en Madrid la primera Escuela de matronas de España: la Maternidad de Santa Cristina-

En 1954 se agrupan en uno sólo los Colegios de practicantes, matronas y enfermeras.

En la actualidad el reconocimiento a nivel jurídico-legislativo y social hacia la profesión de enfermería en general, y de matrona en particular, es absoluto, y prueba de ello es la introducción del Grado en Enfermería, equiparando dicha profesión a otras de largo reconocimiento histórico.

¿Cuál es el regalo ideal para bodas de oro?

La celebración de 50 años de casados es un acontecimiento especial que no todas las parejas alcanzan, por tanto debe celebrarse como la ocasión se merece.

Pareja que celebra las bodas de oroLos matrimonios que llegan a celebrar las Bodas de Oro han vivido el nacimiento de sus hijos, nietos e incluso bisnietos en algunos casos, además de mil historias, alegrías y tristezas juntos.

Son personas mayores, y probablemente tienen, debido a su edad y experiencias en la vida, una escala de valores diferente a la de una persona joven, y por eso suelen dar más importancia a sus emociones, recuerdos y la compañía de la familia, que al dinero, los lujos. y las cosas materiales

Es muy importante tener en cuenta esto a la hora de elegir un regalo para la pareja que celebra las bodas de oro, ya que al fin y al cabo, lo más importante es que les guste a ellos.

La pregunta que hay que hacerse es: ¿Cómo debería ser entonces el regalo ideal para Bodas de Oro?

Independientemente del tema económico, en el que cada familia conoce sus posibilidades, existen una serie de cualidades más que probadas que harán que el regalo sea un éxito. Ténlas en cuenta si quieres acertar:

Sorprendente

Existen objetos de regalo, que por ser demasiado típicos, llegan a ser previsibles. La buena noticia es que esos regalos suelen ser los más caros, por estar hechos de oro, total o parcialmente, como las joyas u ornamentos de decoración. El regalo ideal, por el contrario, debería ser una verdadera sorpresa y por supuesto, no tiene porqué ser dorado necesariamente.

Personalizado

Después de 50 años juntos, los abuelos se merecen no solamente un regalo comprado pensando en ellos, sino un regalo confeccionado especialmente para ellos, tan personalizado como sea posible. Si ninguna duda sabrán apreciarlo.

Emotivo

Las personas de la tercera edad saben más que nadie las dificultades por las que pasa cualquier pareja durante tantos años, y si hay algo que resuma los cincuenta años de vida en común es precisamente el fruto del amor entre dos personas: los hijos, y a sus vez los hijos de éstos. ¿Qué abuelos no se desviven por sus nietos?

Regalo ideal para Bodas de OroEllos saben que lo más importante en la vida no es lo que tienen sino a quién tienen y valoran muchísimo tener una familia unida que les acompañe en este día tan señalado. Lo ideal, por tanto es que el regalo refleje esa unidad familiar.

Un árbol genealógico de toda la familia en el que se aparezca el matrimonio con las fotografías de todos sus descendientes es algo muy emotivo para los abuelos, y lo será aún más si aparecen representados sus hermanos y/o sus padres, aunque sólo sea con sus nombres.

En el caso de preparar el regalo con tiempo de antelación suficiente plantéate la posibilidad de realizar un estudio genealógico. Les hará muy felices recordar o conocer más acerca de sus antepasados.

Original

Piensa en cómo hacer el regalo aún más original. Quizás una bonita dedicatoria o una fotografía de algún lugar especial para la pareja como imagen de fondo para el árbol genealógico…

Perdurable

El árbol genealógico enmarcado ocupará un lugar preferente en la casa y es un regalo para siempre, que les hará revivir de por vida la felicidad del día de la celebración.

¿Cuál es el valor de un árbol genealógico?

Para contestar esta pregunta es necesario diferenciar en primer lugar entre “coste” y “valor”.

Cuando hablamos de “coste” estamos realmente hablando de dinero, y cuando hablamos de “valor” nos referimos a las emociones.

Si nos centramos en el coste, es posible cuantificarlo en función de si el trabajo lo realiza una persona particular para sí misma, en su tiempo libre, o bien un genealogista profesional o empresa de servicios genealógicos.

¿Cuál es el coste del estudio genealógico si lo hago yo mismo?

Obviamente, si uno realiza el trabajo en sus horas libres o vacaciones, podríamos decir que le resulta gratis, o casi. No sería lo mismo si debe abandonar su trabajo para dedicarse a la búsqueda genealógica, pues en ese caso dejaría de percibir su salario, y el estudio genealógico ya le estaría costando dinero.

Aún así, conviene tener en cuenta que existirán unos gastos en desplazamientos, tasas de archivo y material informático y/o de escritorio.

¿Cuál es el precio del árbol genealógico si lo encargo?

La principal ventaja de contratar a un profesional cualificado para llevar a cabo la investigación genealógica es que podrás despreocuparte del tema y dedicar tu tiempo libre a descansar o a tu hobby favorito, en lugar de tener que enfrentarte a un reto para el que seguramente no tienes los conocimientos ni la experiencia adecuada.

Pero está claro que el genealogista profesional debe cobrar por sus servicios. Para realizar tu investigación tendrá que hacer frente a los mismos gastos que tendrías tú (desplazamientos, dietas, tasas de archivo , material informático y de escritorio…) más los asociados a cualquier negocio (salarios, alquiler del local, suministros, seguridad social, impuestos, etc..)

Para ello deberá presentarte un presupuesto, ligado al tiempo de dedicación o bien a la consecución de objetivos. Lo normal es tener que abonar un anticipo para iniciar el trabajo de búsqueda.

Los precios serán bien distintos en función de si la investigación debe incluir todas las ramas de antepasados o centrarse en la línea del apellido.

¿Cuál es el valor de un árbol genealógico?

El valor de un árbol genealógico, o de un estudio de Valor de un árbol genealógicoantepasados es algo subjetivo, no se puede medir en términos económicos, ya que es el interés de cada persona por su propia Historia Familiar lo que lo convierte en algo más o menos valioso.

Desde el punto de vista de las emociones, un árbol genealógico es algo perdurable en el tiempo, por tanto posee un valor creciente a medida que pasan los años.

La investigación genealógica aporta información acerca de la vida de nuestros ancestros, de modo que seguirá siendo válida para nuestros descendientes.

Podemos entonces preguntarnos: ¿qué representa el coste económico que supone este estudio genealógico en relación al valor emocional que tiene y tendrá en el futuro para mi familia?

Para la gran mayoría de personas, tener la posibilidad de conocer sus orígenes vale mucho más de lo que cuesta.

 

Test de ADN para saber el origen de los antepasados

Tradicionalmente, los estudios genealógicos han permitido reconstruir la historia familiar a partir de los documentos y la información transmitida oralmente, sin embargo los avances científicos de los últimos años en el estudio genético del ADN humano han hecho posible su aplicación en el campo de la genealogía.

¿Qué es el ADN?

La mayoría de células de un cuerpo humano contienen Test de adn para saber los antepasadosen su núcleo información genética, nuestro ADN (o DNA en inglés) que se forma en el momento de la concepción a partir de los genes del padre y de la madre, quienes aportan un cromosoma cada uno completando un total de 23 pares de cromosomas.

Cada persona tiene por tanto aproximadamente un 50% del padre y un 50% de la madre. Si seguimos el cálculo teórico, un 25% de cada abuelo y un 12,5 % de cada bisabuelo. Obviamente, la carga genética que un individuo recibe de cada uno de sus antepasados es inversamente proporcional al número de generaciones que les separan.

 

¿Qué se analiza exactamente?

Los test de ADN con fines genealógicos se dividen básicamente en dos tipos:

El ADN Y se transmite del padre a los hijos, por tanto sólo aporta información relativa a la línea masculina, también llamada patrilineal (padre, abuelo paterno, bisabuelo paterno-paterno, etc…)

El ADN Mitocondrial se transmite de la madre a sus hijos e hijas, pero únicamente estas últimas lo pueden transmitir a su vez, por tanto aporta información relativa a la línea femenina, también llamada matrilineal o umbilical (madre, abuela materno, bisabuela materno-materna, etc…)

¿Qué se puede averiguar con un test de ADN?

Una de las innegables ventajas de este método respecto a la genealogía tradicional, es que nos permite llegar mucho más atrás en el tiempo de lo que permitiría el más antiguo de los documentos conservados.

Podemos, por ejemplo, descubrir adopciones o hijos no legítimos, que jamás se hubieran podido descubrir si hubiéramos hecho caso a los documentos oficiales.

No obstante, y dado que se está convirtiendo en un gran negocio para los laboratorios, conviene tener en cuenta en qué casos es aplicable y que es exactamente lo que podemos conseguir gracias al análisis de ADN con una muestra de saliva.

Para empezar, hay que saber que el análisis genético de una persona, por sí sólo, no ofrece ninguna información. Únicamente podemos extraer alguna conclusión si lo podemos comparar con el de alguna otra persona o grupo poblacional.

Dicho esto, los test de ADN permiten clasificar el materialTest de Adn para saber el origen étnico genético de la persona en un determinado “haplogrupo”, a base de encontrar similitudes con la población originaria de una determinada zona geográfica.

A partir de ahí, conociendo los movimientos migratorios producidos a través de la historia, es posible concretar la pertenencia de los antepasados a un grupo étnico con un perfil genético diferenciado (vikingos, celtas, judíos, germanos, vascos…)

En la práctica, la mayoría de personas tienen ancestros de distintas procedencias, por lo que el test permite determinar el porcentaje de cada uno de estos perfiles en su ADN.

¿Puedo saber los nombres y apellidos de mis antepasados a través del ADN?

No, a no ser que se pueda establecer alguna relación con otras personas analizadas también genéticamente, ya sean antepasados o bien descendientes de estos, quienes serían “parientes genéticos” más o menos lejanos.

El auge de este tipo de estudios ha posibilitado la creación de bases de datos genéticos, creados con esta idea, los cuales permiten, en el caso de encontrar una alta coincidencia en el material genético de dos personas, calcular una fecha aproximada de nacimiento de su antepasado común más reciente.

Por otra parte, si se tiene una sospecha fundada de ser descendiente de una persona concreta, es posible realizar test de ADN a ambas partes y cruzar los datos de los perfiles genéticos para buscar coincidencias. De este modo se confirma o se desmiente el parentesco entre ambos; es el caso típico de las pruebas de paternidad.

A pesar de los avances, los análisis genéticos no nos ayudan actualmente en casos en los que se deberían estudiar la rama paterna y la materna indistintamente en cada generación, sino que se limitan a analizar únicamente una u otra estrictamente.

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