Quiero saber el origen del apellido

Cuando alguien dice “me gustaría saber el origen de mi apellido”, ¿realmente ha pensado bien la pregunta? ¿Qué espera que le contesten?Origen medieval del apellido

¿El nombre del pueblo donde hace algunos siglos vivía alguien con su mismo apellido (o algún otro escrito más o menos igual…) ?

¿Quiere saber qué significa la palabra que ha dado lugar a su apellido, ya sea en su mismo idioma o en otro?

¿O quiere saber de qué famoso caballero medieval desciende?

Apellido y antepasados

En realidad, seguramente, y aunque sea más largo de explicar, lo que le gustaría sería conocer la historia de las personas que le han precedido transmitiendo la vida generación a generación llegando a sus bisabuelos, sus abuelos, sus padres y finalmente a él mismo.

Lugar de origen del apellido¿De qué sirve encontrar en Internet un presunto origen fabuloso del apellido cuando no se sabe siquiera donde nacieron o como se llamaban los bisabuelos?

En este punto encontramos la primera incoherencia; por muy obvio que sea, a menudo pasa desapercibido que, de los cientos o miles de antepasados directos que toda persona tiene, tan sólo un pequeño porcentaje pocas han llevado ese apellido que ahora tanto nos interesa.

La transmisión del apellido

¿Estamos seguros de que queremos darle tanta prevalencia a esa línea Apellido de madre solteragenealógica respecto al resto de antepasados, simplemente por ser la que ha transmitido el apellido por línea de varón?

Es importante saber que el apellido no se ha transmitido así en la totalidad de los casos, sino que es posible que alguno de los eslabones de la cadena transmisora del apellido fuera una madre soltera, o una esposa con mayor rango social que el que tenía su marido o incluso un expósito al que se le impuso un apellido biensonante o un esclavo que lo tomó de su amo.

Tenemos innumerables apellidos

ADN y árbol genealógicoSe supone que genéticamente llevamos aproximadamente la misma carga genética del padre que de la madre, y por tanto, nuestro ADN está compuesto en una cuarta parte por cada uno de nuestros abuelos y abuelas. Siguiendo ese razonamiento, parece claro que la naturaleza no da más importancia a la línea del apellido que a cualquier otra de las ramas de ascendientes.

¿Por qué entonces, cuando se habla del árbol genealógico, lo primero que viene a la cabeza a la mayoría de la gente es su primer apellido?

Homenaje a nuestros ancestros

Árbol genealógico de Antepasados

Sea como sea, el árbol genealógico de antepasados es mucho más que el origen del apellido, y aún en el caso que por alguna razón nos interese únicamente esa línea, démosle la importancia que se merecen a los antepasados que nos dieron la vida, aunque su mayor nobleza sea habernos transmitido la vida, y por supuesto, aunque no representen el origen último del apellido.

Cómo hacer un árbol genealógico

¿Puede cualquiera hacer un árbol genealógico?

Hacer el árbol genealógico requiere tiempo y paciencia, pero sobretodo hay que seguir una serie de pautas.

La mayoría de personas enseguida piensa en su apellido o en el escudo heráldico en lugar de centrarse en los antepasados concretos.

¿Quién no ha buscado nunca información acerca de su apellido en Internet?

Que no te cuenten historias.

Si de verdad te interesa este tema, olvida cualquier cosa que hayas leído en Internet acerca de un origen noble o de la descendencia de un cierto caballero medieval.

Esas supuestas historias del apellido son normalmente infundadas.

Además, suponiendo que dichos personajes hayan existido realmente, en ningún caso puedes tener la seguridad de que pertenezcas a ese linaje si no puedes demostrarlo con documentos, generación a generación, simplemente por la coincidencia del apellido.

Lo realmente serio es empezar una investigación de antepasados comenzando por uno mismo e ir retrocediendo en el tiempo a partir de actas del Registro Civil o de la Iglesia, de este modo no tendrás ninguna duda de que la información que tienes es verídica y pertenece realmente a tu familia.

Tampoco tienes porqué limitarte a estudiar solamente la rama de tu primer apellido, al fin y al cabo todos tus antepasados son igual de importantes. De hecho, sin alguno de ellos hoy tú no existirías.

La siguiente infografía, que puedes ampliar e imprimir, es una guía práctica para aprender paso a paso como hacer un árbol genealógico de antepasados por tu cuenta, partiendo de cero, hasta llegar a tener la lámina con el árbol genealógico enmarcada y colgada en el salón de tu casa.

No obstante, si te hace ilusión pero no tienes tiempo libre para poder dedicarle a este tema, siempre tienes la opción de encargar un estudio genealógico profesional.

 

Cómo hacer un árbol genealógico

No dudes en compartir esta información y consultarnos si te podemos ayudar con tu árbol genealógico.

¿Debemos avergonzarnos de nuestros antepasados?

Cuando alguien se lanza a investigar su historia familiar se expone a encontrar detalles de la vida de sus antepasados que desconoce. Cómo dice la película, la genealogía es como una caja de bombones, nunca sabes lo qué te va a tocar. En ocasiones es posible encontrar historias que nos hacen sentirnos orgullosos de nuestros antecesores, pero también puede ocurrir todo lo contrario, quizás alguna de las personas a las que le debemos la vida no fue precisamente un ejemplo para la humanidad.

En los países anglosajones, donde nos llevan décadas de ventaja a los españoles e iberoamericanos en materia de genealogía, existen varios programas de televisión dedicados a averiguar y hacer pública la historia familiar de personajes famosos, deportistas, políticos, artistas… personas conocidas por el gran público que como todo el mundo tienen dos padres y cuatro abuelos.

Recientemente ha salido a la luz el caso del actor Ben Affleck, protagonista en uno de los capítulos del programa Finding your roots (Encontrando tus raíces) que produce en Estados Unidos la cadena pública de televisión PBS.

Ben Affleck - No debemos avergonzarnos de nuestros antepasados

La investigación genealógica pertinente sacó a la luz, entre otros muchos detalles del árbol genealógico del actor que uno de sus antepasados tenía esclavos. Pues parece ser que a Ben Affleck no le gustó ese descubrimiento y pidió a la productora del programa que no se incluyera esa información en la emisión por televisión, creyendo que podría perjudicarle de algún modo.

El caso se ha podido saber gracias a unos documentos recuperados en el año 2014 por el ataque pirata a la compañía Sony Pictures que Wikileaks acaba de publicar.

Finalmente el actor parece haberse dado cuenta del error que supuso intentar esconder una parte del pasado de su familia y ha declarado en las redes sociales que conocer esa historia le dejó “mal sabor de boca y estaba muy avergonzado”.

Antepasado esclavista de Ben Affleck

Es importante entender que, ni para lo bueno ni para lo malo, somos responsables de los actos de nuestros antepasados. Más cercanos o más lejanos, tal es la cantidad de antepasados que tiene una persona que sin ningún tipo de duda en cualquier familia ha habido de todo.

¿Quiénes somos para juzgar a nadie?

Tenemos una facilidad increíble para opinar acerca de los actos de otras personas, pero en el caso de un antepasado debemos tener en cuenta que no conocemos las circunstancias personales que pudieron llevarle a actuar de un determinado modo, y lo más importante: tendemos a ver las cosas desde el punto de vista de nuestra época, pero las costumbres, la moralidad e incluso las leyes han cambiado y eran distintas hace uno o más siglos.

En conclusión, limitémonos a conocer la historia familiar tal como fue y considerémonos afortunados por haber podido conocerla pasado tanto tiempo, sin escondernos si hubo algo que no nos gusta y sin vanagloriarnos en exceso por algo para lo que no hemos hecho ningún mérito.

Al fin y al cabo, igual que el bombón de la caja, tenemos la familia que nos ha tocado.

 

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Quiero saber mi árbol genealógico – Ayuda

Casi todo el mundo piensa “yo también quiero saber mi árbol genealógico“. De hecho, nosotros somos genealogistas profesionales y queremos ayudarte, pero es importante que veas algunos ejemplos de consultas reales que recibimos todos los días para que no repitas los mismos errores.

Por favor, ten en cuenta que somos expertos en genealogía, pero no adivinos…

Aclaración: Las consultas aparecen tal como las escribieron los usuarios de la web, por tanto no hemos corregido los errores ortográficos.

Consulta:  por favor me pueden decir quienes son mis bisabuelos, urgente, gracias

Podremos decirte quienes son (o eran) tus bisabuelos cuando encontremos la documentación correspondiente, y lo haremos lo más urgentemente posible, pero para ello tendrás que decirnos como mínimo quiénes son tus padres, ¿no?Árbol genealógico

Consulta: Quien eran mis bisabuelos paternos

Lo mismo: ¿Nos explicarás algo sobre tu padre y tus abuelos paternos para que podamos tirar del hilo? Si nos dices alguna fecha y lugar, tampoco estaría mal. Así podríamos ubicarlos en tiempo y país…

Consulta: hola pueden decirme mi descendencia por favor quiero saber. soy pelorrojo pero no muy claro pelirrojo tirando a rubio,blanco,ojos marrones,y de fisico medio ancho. si saben por favor diganmen. gracias !

Tus rasgos físicos quizás sean importantes para la pareja con la que quieras tener descendencia, sin embargo suponemos que lo que realmente quieres saber es tu ascendencia. En este artículo encontrarás la diferencia entre ascendentes (o antepasados) y descendientes.

Por otra parte, podríamos buscar y estudiar una a una todas las fotos antiguas que se conservan alrededor del mundo para intentar encontrar posibles coincidencias con tu constitución, el color de tu piel, de ojos y de cabello para averiguar tu árbol genealógico ascendente, pero no es nuestro sistema. Claramente preferimos buscar documentos a partir de la información que sepas de tu familia, cuando tengas a bien enviárnosla, claro está.

Consulta: quiero saber mi árbol genealógico y la historia de mi antepasado

¿Y nos dirás algo más sobre ti y tus padres? Esperamos que así sea porqué si no tenemos ni siquiera un nombre será algo más que difícil.

Consulta: Necesito saber cual es el antepasado mas lejano de mi familia

Suponemos que te refieres al más antiguo, es decir, el más lejano en el tiempo.

Si es así, alguien podría decirte que fueron Adán y Eva, otros que alguna especie de primates y nosotros creemos que estaría bien que como mínimo nos dijeras algún dato sobre ti para pensar en poder iniciar un estudio genealógico; eso sí, empezaremos por tus padres, abuelos y bisabuelos…documentos para saber mi árbol genealógico

Consulta: Quiero saber de donde procedia mi bisabuelo Jose Fernandez

Fantástico, por fin se entiende que es importante empezar con un nombre y un apellido. Ahora bien, no nos dices en qué época nació tu bisabuelo, ni siquiera el país, ¿es mucho pedir además que nos digas como mínimo el nombre de su mujer y el de algún hijo o hija, no sea que haya existido más de un José Fernández en la historia de la humanidad?

Consulta: como construir un arbol genealogico mas practico y rapido

Lo más práctico y rápido es que rellenes el siguiente formulario de solicitud y nosotros nos ocuparemos de todo http://www.abueling.com/arbol_genealogico_antepasados.php

De esta manera sólo tendrás que dedicar unos pocos minutos para escribir los datos que sepas y ya no deberás preocuparte por nada más, en unas pocas semanas o meses recibirás en tu domicilio la lámina con el árbol genealógico y un precioso libro con la información de tus antepasados.

Consulta: Quiero saber mi desendencia y mis antepasados

Vamos a ver, está muy bien que quieras saber quiénes son tus antepasados, de hecho muchas personas sienten en algún momento de su vida esa curiosidad, la pregunta es si estás dispuesto a aprender cómo averiguarlos y dedicar mucho tiempo a la búsqueda o prefieres encargarnos una investigación genealógica profesional.

Pero que quieras saber tu descendencia… se supone que ya deberías conocerla, ya que estás hablando de tus hijos y nietos.

Consulta: quiero saber todo acerca de como llegué a este mundo

¿De qué estamos hablando, de tu historia familiar o de educación sexual?

Consulta: Quiero Sabes si Puedo ser descendiente de algún Noble español o Italiano hasta Alemán de parte de mis Tatarabuelos Soy Alemana  e Inglesa. Necesito Saber Más de mi Familia.antepasado noble

¿Eres alemana e inglesa pero quieres saber si desciendes de algún español o italiano?¿Y puestos a pedir, que sea noble? Te proponemos que nos des unos mínimos datos para buscar tu árbol genealógico y averiguar quienes fueron tus ancestros, al fin y al cabo, sin ellos tú no existirías, ya fueran nobles o no.

Consulta: busco a mi familia entera

Eso está muy bien, pero sería bueno empezar sabiendo algo acerca de ti y de tus padres. ¿Qué te parece si nos dices al menos tu nombre y apellidos?

 

Quizás esta guía práctica para saber como hacer un árbol genealógico te ayude.

 

La fuerza de los genes (II)

Viene de la primera parte del artículo “La fuerza de los genes (I)

Otra familia en la que se puede percibir esa huella genética que pervive con el paso de las generaciones es la casa real inglesa.  Uno de los diarios más conocidos de la prensa londinense publicó en 2009 un artículo titulado “The throne clones” (los clones del trono), donde se señalaba el gran parecido existente entre algunos de los miembros actuales de la casa de Windsor y sus antepasados reales.

Destacaban por su extraordinario parecido la reina Victoria (1819-1901) y la actualmente princesa Beatriz o entre Charlotte (1744-1818), consorte de Jorge III, y Lady Gabriella Windsor. A la reina Isabel II se la vinculaba con su bisabuela Mary (1867-1953),  esposa de  Jorge V.

http://www.dailymail.co.uk/femail/article-1222921/The-throne-clones-How-Royal-Family-inherited-just-titles.html#ixzz3999OPZiS

Entre los descendientes actuales de la famosa familia valenciana de los Borja – o Borgia – podemos apreciar otro ejemplo de parecido entre antepasado y descendiente, aún cuando hayan transcurrido unos siete siglos entre uno y otro.

El retrato del Papa Calixto III (1378-1458) nos recuerda varios de los rasgos fisonómicos bien presentes en la persona de Rodrigo Borja (nacido en 1935 en Quito), presidente de Ecuador y descendiente directo de la rama americana de los Borja. A la hora de comparar a estos dos personajes hay que tener en cuenta que en la edad media los retratos no eran todavía tan realistas como en épocas posteriores. Pese a ello, varios de los rasgos faciales son claramente coincidentes (nariz grande, pliegues característicos en la comisura de los labios, barbilla…)

Calixto III y el parecido con su descendiente Rodrigo Borja
Calixto III
Rodrigo Borja y el parecido con su antepasado Calixto III
Rodrigo Borja

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La fuerza de los genes se percibe asimismo entre los descendientes del genial Francisco de Goya (1746-1828). Mariano de Goya, séptima generación desde el artista, se le asemeja mucho, especialmente al Goya anciano que retrató en 1826 el pintor Vicente López Portaña. La expresión facial, la mirada, es prácticamente igual.

Francisco De Goya y el parecido con su descendiente Mariano De Goya
Francisco De Goya
Mariano De Goya y el parecido con su antepasado Francisco De Goya
Mariano De Goya

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La web inglesa http://anthonylukephotography.blogspot.com.es/2011/08/brilliant-descendants-portait-series-by.html nos muestra un interesante proyecto fotográfico en que descendientes de personajes famosos son retratados con las mismas ropas y en el mismo fondo en que posaron sus ilustres antecesores.

Como es de esperar no todos los retratados se parecen a su familiar (ya que pueden haber heredado sus rasgos de algún otro de los antepasados de su árbol genealógico, bien sea por el costado paterno o materno) mientras que otros si que comparten algún elemento concreto (barbilla, pómulos, cejas…).

Pero volvemos a encontrar un caso que llama nuestra atención por el gran parecido existente con el antepasado. Nadie puede dudar de que es el tataranieto del ilustre escritor Charles Dickens.

Charles Dickens y su parecido con su descendiente Gerald-Charles Dickens
Charles Dickens
Gerald-Charles Dickens y su parecido con su antepasado Charles Dickens
Gerald-Charles Dickens

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cierto es que no es posible – para la inmensa mayoría de nosotros – conocer el aspecto físico de nuestros antepasados más lejanos en el tiempo, pero sí que iniciándonos en la genealogía podremos recordar su nombre y apellidos y saber ciertos detalles de su vida (los años que vivió, los hijos que tuvo, con quien y donde se casó, donde vivió, su oficio, etc).

Precisamente ese puede ser uno de los motivos por el que interesarnos por nuestros antepasados y querer investigar el árbol genealógico: recuperar información sobre los individuos que se nos pudieron parecer en el pasado – bien a nosotros o a alguno de nuestros familiares actuales – y gracias a los cuales estamos hoy aquí.

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La fuerza de los genes (I)

Mirando el álbum fotográfico familiar todos nos hemos sorprendido al comprobar los grandes parecidos individuales que se observan entre abuelos, bisabuelos o tatarabuelos y nosotros mismos (o nuestros hermanos, padres, primos o tíos, según el caso). Si en ocasiones son ciertos rasgos los que compartimos con un familiar ascendiente, otras veces llegamos a ser prácticamente iguales.

Queda claro que nuestros ancestros han sido personas muy semejantes a nosotros. Y eso no solo ocurre con los familiares de generaciones más próximas – de los que podemos tener alguna fotografía- sino también con los de hace varios siglos. Nuestra imaginación no exagera en absoluto cuando nos retrata a nosotros mismos vistiendo una toga romana, un traje medieval o a la moda del siglo XVIII.
Seguro que en esa época ya había alguien – alguno de nuestros antepasados – muy similar a nosotros.Parecido con antepasado - Tintin

Es la fuerza de los genes, que se mantienen y traspasan generación tras generación, siglo tras siglo, a través de la descendencia familiar. Una idea que el dibujante Hergé ya aprovechó en el comic de Tintín “El secreto del Unicornio” para tejer una emocionante historia que giraba en torno a la maqueta de un barco y el retrato de un antepasado del capitán Haddock – el caballero de Hadoque-  que vivió en el siglo XVII y que era clavado al amigo de Tintín.

La herencia de Haddock no estaba tan solo en tener las mismas características físicas y psicológicas que Hadoque sino que además estaba en juego un tesoro, según las pistas que ofrecían los documentos escritos por el antepasado.

Esta aventura prosigue en “El tesoro de Rackham el Rojo”, donde continua apareciendo el binomio de personajes Hadoque / Haddock. Lo más cautivador es que la idea que Hergé planteó en estos dos comics – un antepasado de apariencia similar a nosotros – no solo se da en la ficción, sino también en la realidad.

Esta persistencia de la genética, común a todas las familias, se puede seguir a través de aquellas que conservan imágenes muy antiguas de sus antepasados, como es el caso de la realeza, la nobleza o los personajes famosos.

¿Hasta qué punto los parecidos se manifiestan a lo largo de los siglos?

Esto se puede comprobar a través de los diferentes retratos que se conservan de la dinastía real de los Borbón. En efecto, resulta sorprendente el aire de familia existente entre Enrique IV de Francia (1553-1610) – primer Borbón reinante en el trono francés- y su descendiente Juan Carlos I de España. ¡Y eso que les separan nada menos que trece generaciones! Que Juan Carlos I descienda de Enrique IV tanto por vía paterna como materna debe haber reforzado, sin duda, la probabilidad del parecido.

Enrique IV de Francia  y su parecido con  Juan Carlos I de España
Enrique IV de Francia
 Juan Carlos I de España  y su parecido con Enrique IV de Francia
Juan Carlos I de España

 

 

 

 

 

 

También nos lo recuerda el infante don Luis de Borbón (1727-1785), hermano de su sexto abuelo Carlos III, tal como lo retrató Francisco de Goya en el centro de la pintura jugando a cartas con su familia.

La familia del Infante don Luis de Borbón y Farnesio en Arenas de San Pedro
La familia del Infante don Luis de Borbón y Farnesio en Arenas de San Pedro

Los parecidos con Juan Carlos los encontramos también en otras ramas familiares de los Borbones. Como en el caso de Francisco I de Sicilia (1777-1830), nieto de Carlos III de España y con un aire de familia que igualmente recuerda al Rey Juan Carlos.

Juan Carlos I de España y su parecido con Francisco I de las Dos Sicilias
Juan Carlos I de España
Francisco I de las Dos Sicilias y su parecido con  Juan Carlos I de España
Francisco I de las Dos Sicilias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También se puede comprobar la gran semejanza existente entre Juan Carlos I y otro de sus antepasados, su quinto abuelo, el rey Carlos IV (1748-1819).

Carlos IV y su parecido con Juan Carlos I
Carlos IV
 Juan Carlos I y su parecido con Carlos IV
Juan Carlos I

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Haz clic aquí para ver la segunda parte del artículo “La fuerza de los genes (II)

Cualquier tiempo pasado fue peor

Se dice que todo tiempo pasado siempre es mejor, y de hecho oímos demasiadas veces a nuestro alrededor lamentos de personas descontentas con sus condiciones de vida, más aún en estos tiempos de crisis económica.

Es cierto que todos aspiramos a mejorar nuestra situación personal y que existen muchas cosas que deberían cambiar a nivel global, pero conviene tener una perspectiva histórica para darnos cuenta de que en general nuestras circunstancias son infinitamente mejores que las que vivieron nuestros antepasados en todos los aspectos.

Sin duda, el progreso ha desencaminado en una serie de factores negativos para el medio ambiente, que obligará a la búsqueda de nuevas fuentes de energía más amigables con el ecosistema. Es también necesario trabajar para una mejor distribución de la riqueza en el mundo y seguramente podríamos escribir una larga lista de temas a mejorar, sin embargo si comparamos la vida actual con el pasado encontramos muchos asuntos en los que claramente la evolución ha sido positiva.

Se cree que en la Edad Media la esperanza de vida no llegaba a los 30 años y en la actualidad es de unos 70 años como media global, ya que este dato es muy variable en función de cada país.

En España, la esperanza de vida media a principios del siglo XX era de 34,7 años y en el año 2014 de 82,4 años.

La cantidad de años que una persona vive está condicionada por factores como la alimentación, los avances médicos y farmacéuticos, las condiciones de higiene,  las guerras, etc…

Sólo como ejemplo, una infección en la boca producida por una caries podía ser mortal para nuestros bisabuelos. Actualmente es algo que se soluciona en pocos días con un tratamiento antibiótico.Sacamuelas

¿Te imaginas una visita al dentista sin anestesia?  Pues así fue hasta el siglo XIX. De hecho ni siquiera existía la figura del dentista como hoy la conocemos, nuestros antepasados no tenían más remedio que ponerse en las manos del barbero o sangrador si requerían cualquier intervención bucal.

En lo que se refiere a la higiene, la canalización de las aguas fecales, los hábitos de limpieza personal y el consumo de agua potabilizada son aspectos que no siempre han existido y su ausencia provocó durante siglos numerosas enfermedades y epidemias. Por desgracia aún existen en la Tierra personas que viven en estas condiciones.

Los avances en medicina permiten actualmente a cualquier mujer residente en un país desarrollado afrontar con optimismo el nacimiento de sus hijos, ya que tanto la mortalidad infantil como los riesgos para las madres se sitúan en los niveles más bajos de la historia.

Si hablamos de derechos humanos, y aunque debemos seguir avanzando en muchos de ellos, podemos asegurar que en ningún momento de la historia el ser humano ha gozado de las libertades personales que disfrutamos hoy.

Libertad religiosaesclavitud

Libertad política

Libertad de expresión

Derechos laborales

Igualdad entre razas

Igualdad entre sexos

Por mucho que pensemos que trabajamos demasiado, los adelantos de nuestro tiempo nos permiten llevar una vida mucho más cómoda de lo que nuestros antepasados hubieran soñado.

Sólo hace falta pensar en cualquiera de los objetos que tenemos a mano para darnos cuenta de la evolución tecnológica habida en los últimos 100 años (no hablemos ya en 2 o 3 siglos)

El primer viaje en barco de Cristóbal Colón desde España a América duró 2 meses y 9 días. Hoy puedes realizar el viaje en avión en poco más de 10 horas.

Obviamente, los mensajes escritos debían seguir el mismo trayecto, y por tanto se demoraban el mismo tipo. Actualmente te puedes comunicar con cualquier parte del mundo de modo prácticamente instantáneo gracias al correo electrónico.

¿Qué harían tus tatarabuelos si pudieran despertar y ver una televisión?

Y lo que daría alguno de ellos por una lavadora!!!

En lo que respecta a la educación, hasta hace relativamente pocas décadas, la gran mayoría de la población era analfabeta, lo que la hacía aún más indefensa ante las clases más poderosas. Esta circunstancia era aún más acusada en el caso de las mujeres que se vieron durante siglos relegadas a una posición de sometimiento respecto a los hombres, pues se consideraba que sus obligaciones eran las tareas del hogar y el cuidado del marido e hijos.machismo13

En ese sentido, conviene recordar por ejemplo, el derecho de pernada, por el que en la época medieval los señores feudales de la Europa occidental disfrutaban de una ley que les permitía mantener relaciones sexuales con sus siervas la primera noche tras la boda de estas.

Estas prácticas de abuso perduraron durante siglos y se extendieron a otras zonas, como América y fueron sufridas por mujeres en situación de dependencia por parte de hacendados, sacerdotes, jefes, etc.

Durante siglos, como aún ocurre en ciertos países, la mujer no escogía al marido sino que se veía obligada a aceptar la decisión de sus padres, en muchos casos por motivos económicos o de conveniencia para la familia.

Volviendo al tema educativo, como muestra, en la Ley de Instrucción Pública Española de 9 de septiembre de 1857, que tuvo vigencia prácticamente hasta 1970, se menciona el siguiente texto:

“En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se omitirán los estudios de que tratan el párrafo sexo del artº 2º (Breves nociones de Agricultura, Industria y Comercio) y los párrafos primero y tercero del artº 4º (Principios de Geometría, de Dibujo lineal y de Agrimensura y Nociones generales de Física y de Historia Natural, reemplazándose con:

Primero.              Labores propias del sexo

Segundo.            Elementos de Dibujo aplicado a las mimas labores

Tercero.              Ligeras nociones de Higiene doméstica”

 

¿ Aún crees que cualquier tiempo pasado fue mejor ?

Tipos de investigaciones genealógicas

Cuando nos disponemos a iniciar una investigación genealógica hemos de plantearnos en primer lugar qué tipo de información queremos conseguir. Si clasificamos los estudios genealógicos en función del parentesco o la consanguinidad existente entre las diferentes personas a buscar, encontramos:

·         Estudios de Antepasados

·         Estudios de Descendientes

·         Estudios Mixtos

Estudios de Antepasados

Tienen por objeto la identificación de los ascendientes directos de una persona o grupo de hermanos, es decir, sus padres, abuelos, bisabuelos, etc.
Obviamente es necesario establecer en primer término quién es la persona principal del estudio (normalmente, uno mismo).Estudios de Antepasados

Este tipo de estudios se divide a su vez en:

·         Estudios por línea paterna (o vía agnaticia)
Se pretende identificar la ascendencia por línea de varón (padre, abuelo paterno, bisabuelo paterno-paterno, etc.) y por esa razón son conocidos también como estudios por línea de apellido, ya que en la mayoría de países este se hereda del padre.

·         Estudios por línea materna (o vía uterina)
Se pretende identificar la ascendencia por línea de mujer (madre, abuela materna, bisabuela materna-materna, etc.)

·         Estudios por ramas completas.
Se pretende averiguar todos los antepasados con independencia del lugar que ocupan en nuestro árbol, es decir, tanto por vía paterna como materna, siguiendo las líneas de los cuatro abuelos, ocho bisabuelos, etc.

A diferencia de los estudios por vía agnaticia o vía uterina, en los que se sigue una progresión aritmética en el número de ancestros a medida que retrocedemos en la investigación a generaciones anteriores en el tiempo, en los estudios por ramas completas el número de ascendientes sigue una progresión geométrica, duplicándose en cada generación.

Este hecho, pese a que puede parecer algo obvio, no se tiene en cuenta en muchas ocasiones y representa una sorpresa para muchos aficionados a la genealogía observar como en sólo seis generaciones una persona tiene hasta 126 antepasados directos y en siete generaciones nada menos que 254.

Sin duda alguna este aumento progresivo en el número de antepasados confiere una dificultad añadida a las investigaciones genealógicas por ramas completas, que se suma a la problemática asociada a la antigüedad de los documentos a buscar.

Estudios de Descendientes

Tienen por objeto la identificación de los hijos, los hijos de estos, y así sucesivamente tantas generaciones como se desee. Pueden limitarse a la descendencia de una pareja o bien incluir a todos los descendientes de una persona con las diferentes parejas que haya podido tener a lo largo de su vida.

Estudios de Descendientes

Este tipo de estudios se divide a su vez en:

·         Estudios de descendientes por línea cognaticia
Se pretende identificar la descendencia por línea de varón, ya sean varones o hembras, pero excluyendo a los descendientes de éstas. Por tanto comprende a los descendientes que heredan el apellido en primer lugar.
En ocasiones se limitan a los descendientes varones primogénitos en cada generación.

·         Estudios de descendientes completos (o de parentesco total)
Se pretende identificar la descendencia tanto por línea de varón como de hembra en cualquier generación, siendo todos descendientes directos independientemente del orden de nacimiento y de si heredan o no el apellido principal.

Estudios Mixtos

Tienen por objeto la identificación tanto de la ascendencia como de la descendencia de una persona o pareja. Pueden además ampliarse con los antepasados colaterales, es decir, hermanos o descendientes, e incluso con los antepasados de las parejas de los descendientes.

Estudios genealógicos mixtos

Este último caso sería en realidad una combinación de varias genealogías enlazadas entre sí.

Ascendencia y Descendencia

Estas dos palabras, a pesar de ser similares en su fonética, tienen significados opuestos y provocan a menudo confusión, de modo que a menudo recibimos consultas del tipo “quiero saber mi descendencia”, cuando en realidad en lo que tienen interés es en conocer su ascendencia.

¿Cuál es la diferencia entre ascendencia y descendencia?

La ascendencia de una persona la forman sus padres, abuelos, bisabuelos, etc., es decir, sus antepasados, ancestros o ascendentes.

El siguiente árbol genealógico de antepasados representa la ascendencia de una persona (los que le precedieron):

Ascendencia y Descendencia - Árbol genealógico de Antepasados
Ascendencia – Árbol genealógico de Antepasados

La descendencia, en cambio, hace referencia a los hijos, nietos, bisnietos, etc., es decir, sus descendientes.

En el siguiente árbol de descendientes se representa la descendencia de un matrimonio (los que le sucedieron):

Ascendencia y Descendencia - Árbol genealógico de Descendientes
Descendencia – Árbol genealógico de Descendientes

Este es el motivo por el que obviamente no podemos ayudar a las numerosas personas que nos explican que están interesadas en conocer su “descendencia”.

 

Una forma fácil de recordar el sentido de cada palabra:

Ascendencia = Ascender = Subir = Los que están arriba / por encima de mí (padres, abuelos, etc.)

Descendencia= Descender = Bajar = Los que están abajo / por debajo de mí (hijos, nietos, etc.)

 

Algunos ejemplos de utilización correcta de ambos términos:

–          Yo soy de ascendencia alemana = Mis antepasados nacieron en Alemania

–          Tengo ascendencia judía = Soy descendiente de judíos

–          Me gustaría conocer mi ascendencia = Me gustaría saber quienes son mis antepasados

–          Mi ascendencia es española = Tengo ancestros españoles

–          Mi descendencia es francesa = Mis hijos y nietos son naturales de Francia

–          Mi tía no tuvo descendencia = Mi tía no tuvo hijos

–          Yo soy descendiente de nobles = Yo tengo antepasados nobles

 

Por último, el árbol familiar mixto sirve para representar tanto a los antepasados como a los descendientes de una persona o una pareja:

Árbol genealogico mixto
Ascendencia y Descendencia – Árbol genealogico mixto

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¿Cuántos antepasados tengo?

¿Alguna vez te has preguntado cuántos antepasados tienes?

Sentimos defraudarte, pero nos tememos que no vamos a poder responder a esa cuestión, no obstante en las siguientes líneas reflexionaremos acerca de este interesante tema, ya seas aficionado a la Genealogía, a la Sociología o a la Historia en general.

En principio está claro que cada persona dispone de padre y madre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos, y así sucesivamente se duplica el número de ancestros en cada generación.

De este modo, teóricamente la 7ª generación está compuesta por 64 personas, la 10ª generación por 512 personas y la 15ª por 16.384 personas. Sin embargo, llegados ya a este punto es imposible que no se hayan producido en la familia uniones entre personas con algún vínculo de consanguinidad, lo que reduce el número real de individuos que componen esa generación.

Veamos un ejemplo:

La segunda generación de ascendentes de un matrimonio está formado en teoría por ocho personas (los cuatro abuelos de cada cónyuge).

Pero si se diera el caso que los cónyuges fueran primos hermanos entre sí y tuvieran por tanto dos abuelos comunes, la cifra de antepasados en la segunda generación de ascendentes se limitaría a seis y como consecuencia, esta alteración afectaría también a las generaciones más antiguas, además de manera exponencial.

Por descontado que no es demasiado habitual el matrimonio entre primos hermanos, pero tampoco es algo extraño y mucho menos lo son los matrimonios entre primos segundos o terceros, sobretodo en pueblos pequeños o zonas aisladas geográficamente.

Nuestra experiencia en investigaciones genealógicas nos demuestra que estas circunstancias rebajan de manera considerable el número de ancestros reales de una persona.

Si estudiamos la genealogía ascendente de una persona nacida hacia la mitad del siglo XX, y tenemos en cuenta una media de 30 años por generación, debemos ubicar la 29ª generación en el siglo XI.

Siguiendo con el cálculo teórico de duplicación de antepasados en cada generación, a la 29ª generación le corresponden unos 268 millones de personas. Pues bien, se calcula que en esa época (siglo XI) sólo vivían en la Tierra unos 100 millones de personas. Esto se explica perfectamente por las uniones entre parientes con antepasados comunes, la mayoría de veces en un grado tan lejano que difícilmente se puede saber sin un estudio genealógico.

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