Niños huérfanos, expósitos, naturales, ilegítimos y demás…

Cuando nuestros clientes nos explican lo poco o mucho que conocen de su historia familiar, a menudo aparecen casos que se podrían considerar “especiales”, de personas cuya filiación siempre ha generado dudas en el ámbito familiar.

Desde el punto de vista de la genealogía, cabe distinguir cada caso particular y catalogarlo correctamente en su categoría para tomar las acciones necesarias que permitan seguir progresando en la investigación del árbol genealógico.

Conviene por tanto diferenciar los siguientes casos:

Personas huérfanas

En principio este caso no ofrece ninguna dificultad para la identificación de los padres. Simplemente el padre, o la madre, o ambos fallecieron siendo el hijo menor de edad, pero la inscripción de nacimiento en el registro civil o la partida de bautismo eclesiástico debería informar sin problemas de los nombres de sus progenitores.

Es habitual la confusión entre niños huérfanos y niños expósitos que han sido abandonados por los padres, pero en realidad pensamos que eso es un error, ya que esta circunstancia debe incluirse en la siguiente categoría:

Personas expósitas, hijos de padres desconocidos

Son aquellas cuya crianza ha sido confiada por sus padres a una institución de beneficencia. Existen multitud de motivos para ello, pero los más usuales son la falta de recursos económicos para hacer frente a una crianza digna y/o la voluntad de ocultar un parto fruto de una relación ilegítima o considerada inaceptable por la sociedad.

En ocasiones estos niños eran abandonados frente a la vivienda de alguna familia acomodada, en la puerta de una iglesia o en establecimientos benéficos, muchas veces regidos por religiosas, como son los llamados Hospicios, Inclusas, o Casas Cuna. De ahí vienen los otros nombres por los que se conoce a un niño abandonado o expósito: Hospiciano, inclusero o cunero.

Es muy común que estos niños fueran registrados con apellidos con connotaciones religiosas: De la Iglesia, San Juan, De Dios, De María, etc… pero en otras ocasiones el apellido impuesto era simplemente Expósito o incluso Incógnito.

De todos modos, se dan casos en que se ha intentado ocultar este origen registrando a los niños con apellidos muy comunes en el lugar, con lo que presumiblemente pasarían desapercibidos.

Para la investigación genealógica son casos difíciles puesto que muchas veces el origen de estas criaturas era precisamente lo que se pretendía esconder con su abandono, no obstante los archivos históricos locales suelen conservar documentación de los hospicios.

En esta documentación suele encontrarse como mínimo el expediente del menor y en algunas ocasiones incluso las circunstancias en que fue recogido.

Hijos naturales o hijos ilegítimos

Se denominan así aquellas personas cuyos padres no han contraído previamente matrimonio.

En muchas ocasiones esta circunstancia no es un problema para averiguar quienes son su padre y su madre, si ambos reconocieron al hijo como suyo y así constan en documentos como la partida de nacimiento, bautismo, matrimonio o defunción de la persona.

Cuando esto no es así y sólo consta en los documentos uno de los dos progenitores, hablamos de hijos naturales de padre desconocido o de madre desconocida:

Hijos de padre desconocido, o hijos de madre soltera

Generalmente se trata de personas cuyos progenitores no estaban casados y la identidad del padre no consta en ningún documento personal del hijo/a, en la mayoría de casos debido a que la madre fue abandonada por el padre biológico o bien este estaba casado con otra mujer.

A veces estos hijos son reconocidos posteriormente como suyos por el padre en un documento notarial o en el propio testamento.

Hijos de madre desconocida

Aunque son poco frecuentes, se dan casos en los que el bebé, fruto de una relación fuera del matrimonio, es acogido por el supuesto padre biológico, quien se hace cargo de su crianza dejando en el anonimato a la madre biológica.

Hijos legítimos

Se incluyen en este grupo todos los hijos habidos en una relación matrimonial, ya que se da por hecho que son hijos biológicos de ambos cónyuges, aunque obviamente la única forma de poder demostrarlo científicamente es mediante una prueba de ADN.

Hijos adoptados

Son aquellos que  han sido acogidos por una familia, independientemente de la edad que tuvieran en el momento de la adopción (siempre antes de la mayoría de edad) y de si la esta fue legalizada y comportó o no un cambio en los apellidos de la persona.

En muchos casos se trata de niños expósitos.

Desde el punto de vista genealógico, para poder identificar a los padres biológicos será necesario estudiar el expediente de adopción, si existe.

 

La evolución de la sociedad ha hecho que en la actualidad existan diferentes tipos de familia. Obviamente este artículo se refiere a los casos que pueden encontrarse durante una investigación genealógica de antepasados que abarque desde unas décadas a varios siglos atrás, cuando existían una serie de tabúes y una fuerte presión social debido a las creencias religiosas.

 

Consúltanos tu caso particular y te ayudaremos a descubrir tu historia familiar.

 

Cómo hacer un árbol genealógico

¿Puede cualquiera hacer un árbol genealógico?

Hacer el árbol genealógico requiere tiempo y paciencia, pero sobretodo hay que seguir una serie de pautas.

La mayoría de personas enseguida piensa en su apellido o en el escudo heráldico en lugar de centrarse en los antepasados concretos.

¿Quién no ha buscado nunca información acerca de su apellido en Internet?

Que no te cuenten historias.

Si de verdad te interesa este tema, olvida cualquier cosa que hayas leído en Internet acerca de un origen noble o de la descendencia de un cierto caballero medieval.

Esas supuestas historias del apellido son normalmente infundadas.

Además, suponiendo que dichos personajes hayan existido realmente, en ningún caso puedes tener la seguridad de que pertenezcas a ese linaje si no puedes demostrarlo con documentos, generación a generación, simplemente por la coincidencia del apellido.

Lo realmente serio es empezar una investigación de antepasados comenzando por uno mismo e ir retrocediendo en el tiempo a partir de actas del Registro Civil o de la Iglesia, de este modo no tendrás ninguna duda de que la información que tienes es verídica y pertenece realmente a tu familia.

Tampoco tienes porqué limitarte a estudiar solamente la rama de tu primer apellido, al fin y al cabo todos tus antepasados son igual de importantes. De hecho, sin alguno de ellos hoy tú no existirías.

La siguiente infografía, que puedes ampliar e imprimir, es una guía práctica para aprender paso a paso como hacer un árbol genealógico de antepasados por tu cuenta, partiendo de cero, hasta llegar a tener la lámina con el árbol genealógico enmarcada y colgada en el salón de tu casa.

No obstante, si te hace ilusión pero no tienes tiempo libre para poder dedicarle a este tema, siempre tienes la opción de encargar un estudio genealógico profesional.

 

Cómo hacer un árbol genealógico

No dudes en compartir esta información y consultarnos si te podemos ayudar con tu árbol genealógico.

Test de ADN para saber el origen de los antepasados

Tradicionalmente, los estudios genealógicos han permitido reconstruir la historia familiar a partir de los documentos y la información transmitida oralmente, sin embargo los avances científicos de los últimos años en el estudio genético del ADN humano han hecho posible su aplicación en el campo de la genealogía.

¿Qué es el ADN?

La mayoría de células de un cuerpo humano contienen Test de adn para saber los antepasadosen su núcleo información genética, nuestro ADN (o DNA en inglés) que se forma en el momento de la concepción a partir de los genes del padre y de la madre, quienes aportan un cromosoma cada uno completando un total de 23 pares de cromosomas.

Cada persona tiene por tanto aproximadamente un 50% del padre y un 50% de la madre. Si seguimos el cálculo teórico, un 25% de cada abuelo y un 12,5 % de cada bisabuelo. Obviamente, la carga genética que un individuo recibe de cada uno de sus antepasados es inversamente proporcional al número de generaciones que les separan.

 

¿Qué se analiza exactamente?

Los test de ADN con fines genealógicos se dividen básicamente en dos tipos:

El ADN Y se transmite del padre a los hijos, por tanto sólo aporta información relativa a la línea masculina, también llamada patrilineal (padre, abuelo paterno, bisabuelo paterno-paterno, etc…)

El ADN Mitocondrial se transmite de la madre a sus hijos e hijas, pero únicamente estas últimas lo pueden transmitir a su vez, por tanto aporta información relativa a la línea femenina, también llamada matrilineal o umbilical (madre, abuela materno, bisabuela materno-materna, etc…)

¿Qué se puede averiguar con un test de ADN?

Una de las innegables ventajas de este método respecto a la genealogía tradicional, es que nos permite llegar mucho más atrás en el tiempo de lo que permitiría el más antiguo de los documentos conservados.

Podemos, por ejemplo, descubrir adopciones o hijos no legítimos, que jamás se hubieran podido descubrir si hubiéramos hecho caso a los documentos oficiales.

No obstante, y dado que se está convirtiendo en un gran negocio para los laboratorios, conviene tener en cuenta en qué casos es aplicable y que es exactamente lo que podemos conseguir gracias al análisis de ADN con una muestra de saliva.

Para empezar, hay que saber que el análisis genético de una persona, por sí sólo, no ofrece ninguna información. Únicamente podemos extraer alguna conclusión si lo podemos comparar con el de alguna otra persona o grupo poblacional.

Dicho esto, los test de ADN permiten clasificar el materialTest de Adn para saber el origen étnico genético de la persona en un determinado “haplogrupo”, a base de encontrar similitudes con la población originaria de una determinada zona geográfica.

A partir de ahí, conociendo los movimientos migratorios producidos a través de la historia, es posible concretar la pertenencia de los antepasados a un grupo étnico con un perfil genético diferenciado (vikingos, celtas, judíos, germanos, vascos…)

En la práctica, la mayoría de personas tienen ancestros de distintas procedencias, por lo que el test permite determinar el porcentaje de cada uno de estos perfiles en su ADN.

¿Puedo saber los nombres y apellidos de mis antepasados a través del ADN?

No, a no ser que se pueda establecer alguna relación con otras personas analizadas también genéticamente, ya sean antepasados o bien descendientes de estos, quienes serían “parientes genéticos” más o menos lejanos.

El auge de este tipo de estudios ha posibilitado la creación de bases de datos genéticos, creados con esta idea, los cuales permiten, en el caso de encontrar una alta coincidencia en el material genético de dos personas, calcular una fecha aproximada de nacimiento de su antepasado común más reciente.

Por otra parte, si se tiene una sospecha fundada de ser descendiente de una persona concreta, es posible realizar test de ADN a ambas partes y cruzar los datos de los perfiles genéticos para buscar coincidencias. De este modo se confirma o se desmiente el parentesco entre ambos; es el caso típico de las pruebas de paternidad.

A pesar de los avances, los análisis genéticos no nos ayudan actualmente en casos en los que se deberían estudiar la rama paterna y la materna indistintamente en cada generación, sino que se limitan a analizar únicamente una u otra estrictamente.

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Quiero saber mi árbol genealógico – Ayuda

Casi todo el mundo piensa “yo también quiero saber mi árbol genealógico“. De hecho, nosotros somos genealogistas profesionales y queremos ayudarte, pero es importante que veas algunos ejemplos de consultas reales que recibimos todos los días para que no repitas los mismos errores.

Por favor, ten en cuenta que somos expertos en genealogía, pero no adivinos…

Aclaración: Las consultas aparecen tal como las escribieron los usuarios de la web, por tanto no hemos corregido los errores ortográficos.

Consulta:  por favor me pueden decir quienes son mis bisabuelos, urgente, gracias

Podremos decirte quienes son (o eran) tus bisabuelos cuando encontremos la documentación correspondiente, y lo haremos lo más urgentemente posible, pero para ello tendrás que decirnos como mínimo quiénes son tus padres, ¿no?Árbol genealógico

Consulta: Quien eran mis bisabuelos paternos

Lo mismo: ¿Nos explicarás algo sobre tu padre y tus abuelos paternos para que podamos tirar del hilo? Si nos dices alguna fecha y lugar, tampoco estaría mal. Así podríamos ubicarlos en tiempo y país…

Consulta: hola pueden decirme mi descendencia por favor quiero saber. soy pelorrojo pero no muy claro pelirrojo tirando a rubio,blanco,ojos marrones,y de fisico medio ancho. si saben por favor diganmen. gracias !

Tus rasgos físicos quizás sean importantes para la pareja con la que quieras tener descendencia, sin embargo suponemos que lo que realmente quieres saber es tu ascendencia. En este artículo encontrarás la diferencia entre ascendentes (o antepasados) y descendientes.

Por otra parte, podríamos buscar y estudiar una a una todas las fotos antiguas que se conservan alrededor del mundo para intentar encontrar posibles coincidencias con tu constitución, el color de tu piel, de ojos y de cabello para averiguar tu árbol genealógico ascendente, pero no es nuestro sistema. Claramente preferimos buscar documentos a partir de la información que sepas de tu familia, cuando tengas a bien enviárnosla, claro está.

Consulta: quiero saber mi árbol genealógico y la historia de mi antepasado

¿Y nos dirás algo más sobre ti y tus padres? Esperamos que así sea porqué si no tenemos ni siquiera un nombre será algo más que difícil.

Consulta: Necesito saber cual es el antepasado mas lejano de mi familia

Suponemos que te refieres al más antiguo, es decir, el más lejano en el tiempo.

Si es así, alguien podría decirte que fueron Adán y Eva, otros que alguna especie de primates y nosotros creemos que estaría bien que como mínimo nos dijeras algún dato sobre ti para pensar en poder iniciar un estudio genealógico; eso sí, empezaremos por tus padres, abuelos y bisabuelos…documentos para saber mi árbol genealógico

Consulta: Quiero saber de donde procedia mi bisabuelo Jose Fernandez

Fantástico, por fin se entiende que es importante empezar con un nombre y un apellido. Ahora bien, no nos dices en qué época nació tu bisabuelo, ni siquiera el país, ¿es mucho pedir además que nos digas como mínimo el nombre de su mujer y el de algún hijo o hija, no sea que haya existido más de un José Fernández en la historia de la humanidad?

Consulta: como construir un arbol genealogico mas practico y rapido

Lo más práctico y rápido es que rellenes el siguiente formulario de solicitud y nosotros nos ocuparemos de todo http://www.abueling.com/arbol_genealogico_antepasados.php

De esta manera sólo tendrás que dedicar unos pocos minutos para escribir los datos que sepas y ya no deberás preocuparte por nada más, en unas pocas semanas o meses recibirás en tu domicilio la lámina con el árbol genealógico y un precioso libro con la información de tus antepasados.

Consulta: Quiero saber mi desendencia y mis antepasados

Vamos a ver, está muy bien que quieras saber quiénes son tus antepasados, de hecho muchas personas sienten en algún momento de su vida esa curiosidad, la pregunta es si estás dispuesto a aprender cómo averiguarlos y dedicar mucho tiempo a la búsqueda o prefieres encargarnos una investigación genealógica profesional.

Pero que quieras saber tu descendencia… se supone que ya deberías conocerla, ya que estás hablando de tus hijos y nietos.

Consulta: quiero saber todo acerca de como llegué a este mundo

¿De qué estamos hablando, de tu historia familiar o de educación sexual?

Consulta: Quiero Sabes si Puedo ser descendiente de algún Noble español o Italiano hasta Alemán de parte de mis Tatarabuelos Soy Alemana  e Inglesa. Necesito Saber Más de mi Familia.antepasado noble

¿Eres alemana e inglesa pero quieres saber si desciendes de algún español o italiano?¿Y puestos a pedir, que sea noble? Te proponemos que nos des unos mínimos datos para buscar tu árbol genealógico y averiguar quienes fueron tus ancestros, al fin y al cabo, sin ellos tú no existirías, ya fueran nobles o no.

Consulta: busco a mi familia entera

Eso está muy bien, pero sería bueno empezar sabiendo algo acerca de ti y de tus padres. ¿Qué te parece si nos dices al menos tu nombre y apellidos?

 

Quizás esta guía práctica para saber como hacer un árbol genealógico te ayude.

 

Cómo saber el verdadero origen del apellido – ¿Es esto posible?

A diario recibimos consultas en las que nos preguntan por el origen de un determinado apellido. De hecho, ¿Quién no se ha preguntado alguna vez de donde viene el suyo?

Ahora bien, esta pregunta es tan amplia como difícil de contestar en muchos casos. Ante todo conviene distinguir entre el origen etimológico del apellido y su origen geográfico.

Origen etimológico del apellido

El origen etimológico del apellido, es decir, de donde viene o que significa la palabra, nos permite saber si se trata de un apellido toponímico, patronímico, derivado de una profesión, de un cargo, de un rasgo físico o del carácter, etc… De este modo lo podemos clasificar según el tipo de apellido.

Origen geográfico del apellido

Origen geográfico del apellido

El origen geográfico del apellido es el lugar de donde era originaria la persona que usó por vez primera un apellido. Este origen del apellido es relativamente fácil de determinar en aquellos apellidos toponímicos que se refieren a un pueblo o ciudad, como por ejemplo CASTILLA, ZARAGOZA, SORIA, etc., pero es casi imposible de determinar en todos los demás casos.

Por ejemplo, el apellido RÍO (o DEL RIO) se usó por primera vez para identificar a una persona o familia que vivía cerca de un río, por tanto pueden haber tantos orígenes geográficos como personas cumplieran con esa condición.

Para los apellidos patronímicos –aquellos que derivan de un nombre propio, como MARTÍN, ESTEBAN, SÁNCHEZ, GONZÁLEZ, etc. – tampoco es posible determinar un origen geográfico concreto ya que las personas con dicho nombre estaban lógicamente diseminadas por todo el territorio donde se hablara el idioma, castellano en este caso.

Lo mismo podemos decir de los apellidos derivados de profesiones. ¿A alguien se le ocurre pensar, por ejemplo, que todas las personas apellidadas ZAPATERO descienden de un único señor que fabricaba zapatos?

En el caso de los apellidos descriptivos, igualmente es fácil darse cuenta de que un apellido como CALVO o DELGADO no puede tener un único origen.

Informaciones falsas sobre el origen del apellido

Entonces, ¿no son ciertas las informaciones que hablan del origen del apellido que podemos encontrar en algunas páginas web?origen del apellido

Pues de todo hay, existen páginas fraudulentas que muestran la misma información genérica para todos los apellidos, sea cual sea el buscado, está claro que estas páginas web no nos aportarán nada.

Por otra parte, algunas páginas web más serias ofrecen información extraída de prestigiosas obras enciclopédicas en las que se narra la historia del apellido nombrando a un personaje concreto como tronco principal del apellido.

Sin embargo hay que entender que esta persona es quizás la más antigua con ese apellido de la que se ha encontrado documentación, pero nadie nos puede garantizar que, independientemente de su relevancia social, fuera la que diera origen al apellido y por tanto sea el antepasado común de todos los que actualmente lo llevan.

En realidad lo que se nos presenta como el origen del apellido no es más que una parte de la historia de un linaje o familia que usó ese apellido hace siglos, como pudo haber muchas otras de las que no se ha conservado información debido a su menor rango social.

investigacion-apellidoPero estos textos suelen relatar hechos que satisfacen el ego de muchas personas creyéndose descendientes de tal o cual personaje noble, sin pararse a pensar que muy posiblemente no les une ninguna relación de parentesco.

Y puestos a interesarnos por la historia de una familia con nuestro apellido, ¿no es de sentido común centrarnos en la nuestra? Llegados a este punto es obvio que una investigación genealógica ascendente por la rama del apellido partiendo de nosotros mismos es la manera correcta de saber más acerca de nuestro propio linaje.

Finalmente tras el estudio genealógico y a partir de los documentos encontrados de nuestros propios antepasados es posible que lleguemos a la conclusión de que existe realmente parentesco con aquel personaje histórico que aparece en la “historia del apellido” o bien que lo desestimemos completamente.

En el peor de los casos la búsqueda de documentación relativa a nuestros antepasados nos permitirá conocer nuestra propia historia familiar, verdadera y documentada, en lugar de informaciones genéricas.

Mención aparte merecen los escudos heráldicos a los cuales les hemos dedicado otro artículo.

 

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El orden de los apellidos en España

A la hora de investigar nuestros antepasados españoles tenemos la suerte de manejar dos apellidos, lo que facilita saber los apellidos de nuestros antepasados contando con que normalmente el primer apellido es el que corresponde al padre y el segundo a la madre, cosa que no ocurre por ejemplo en la cultura anglosajona en la que se pierde el materno.

Sin embargo este orden de los apellidos no se ha seguido a rajatabla en todos los lugares y ocasiones. Incluso la legislación actual permite que se elija el orden de los apellidos de los hijos en el momento de inscribirlos, pudiendo ser primero el de la madre o el del padre, a voluntad de los mismos, tratando con esto de dar un trato igualitario a ambos cónyuges apropiado a nuestro actual estado de derecho.

Pero en tiempos en Galicia se usaba el orden contrario, primero el materno y luego el paterno, cosa que incluso se mantiene actualmente en Portugal. En algunas zonas incluso los hijos adoptaban como principal el apellido paterno y las hijas el materno, lo que complica las investigaciones ya que es posible encontrar hermanos con diferentes apellidos o mejor dicho, con los apellidos en distinto orden.

También la existencia de intereses económicos podía hacer que prevaleciese el apellido materno para mantener ciertos privilegios.

Una historia sobre este tipo de intereses económicos comienza en 1476, cuando un grupo de personas son ajusticiadas por los portugueses en la ciudad de Toro (Zamora) por conspirar en favor de los Reyes Católicos; entre los ajusticiados están el matrimonio formado por Juan Monroy y Antona García, quien es colgada en la reja de su propia casa. Tras la batalla de Toro, una vez vencidos los portugueses, los Reyes Católicos reconocen el mérito de Antona mandando dorar la reja de la que fue colgada (aún existe actualmente dicha reja en Toro precisamente en la calle de la Rejadorada) y eximiendo del pago de impuestos a sus descendientes, los Monroy García.

Dicho apellido se fue trasmitiendo de generación en generación, a fin de justificar la exención de impuestos, primero bajo la forma Monroy y posteriormente como apellido compuesto Sanz-Monroy en dicha zona y alrededores. En el acta -cuya imagen aquí aparece- fechada en 1652 en Pedrajas de San Esteban (Valladolid) cita que el niño es hijo de Joan Sanz Monroy “libertado”, recordando su condición de exento de impuestos heredada de sus antepasados. Dicha condición y dicho apellido se mantuvo al menos hasta finales del siglo XVII, dos siglos después de la muerte de Antona.

Orden de los apellidos

Por otra parte, en el caso de hijos de madre soltera nos encontramos con que se pueden poner a los hijos los apellidos de la madre en el mismo orden o bien invirtiendo dicho orden, de forma que en este segundo caso los apellidos disimularían el hecho de ser hijo de madre soltera al ser el segundo apellido de la madre el primero del hijo, de manera que no coinciden los apellidos de madre e hijo.

En la ley actual llega a preverse también el caso en que no haya acuerdo entre los cónyuges sobre el orden de los apellidos; en la discusión parlamentaria llego a proponerse para resolver este punto el uso del orden alfabético en caso de disputa, lo que hizo que se removieran en contra las familias con apellidos iniciados por Z temiendo que se perdiese su apellido con el tiempo.

Lo cierto es que hasta la fecha sí que han llegado a hacerse poco frecuentes más de un apellido, y con el sistema de prevalencia del apellido paterno que se venía manteniendo han llegado a desaparecer algunos, si bien ha sido con el paso de muchas generaciones y en algún caso interviniendo otros intereses ajenos que los pudieron hacer desaparecer al cambiarlos por malsonantes o por conveniencia por problemas con la justicia.

Sea como sea, el conocimiento de las costumbres de cada época y lugar sobre la formación de dichos apellidos puede facilitar nuestra tarea de investigación genealógica.

 

Los orígenes de los apellidos

Nuestros apellidos actuales provienen de muchos siglos atrás, incluso antes de la creación de los registros parroquiales a partir del Concilio de Trento. Tan sólo hay que recordar que los romanos ya otorgaban un “nomen” y un “praenomen” a sus hijos. Por tanto, el invento no es nuevo, ahora bien, veamos qué circunstancias marcan los orígenes de los apellidos.

Los orígenes de los apellidosAproximadamente en el siglo X empiezan a configurarse las bases sobre las que se asentarán nuestros apellidos actuales en un proceso que durará unos cuantos siglos. Así pues, ¿quién no se ha preguntado en algún momento por qué motivo tiene un determinado apellido y de dónde procede? La pregunta se amplía cuando se investigan los antepasados ya que en cada generación se descubren nuevos apellidos. Ahora bien, el origen de cada apellido es otra historia y está relacionado con diferentes factores, pudiendo dividirlos en varios tipos de apellidos:

Tal vez el más relevante es el referente al oficio familiar: Zapatero, Herrero, Pastor, Ballesteros, etc. Otros proceden de los motes, habilidad tan nuestra que puede marcar a una familia si el mote en cuestión puede resultar un tanto ofensivo por tratarse de defectos, como Gordo o Cabezón. Aunque también los mismos motes pueden deberse a una cualidad: Cortés, Leal o Alegre, por ejemplo.

Los apellidos de origen patronímico están muy extendidos y se encuentran no sólo en España sino en otros países. Son aquellos que deben su origen a un nombre propio y que añaden “-ez” al final, es decir, “hijo de”. Por ejemplo, Martínez es el hijo de Martín, López es el de Lope, etc. Esta situación se repite en otros lugares como en Inglaterra: “son” significa “hijo” en inglés y no es extraño encontrar el apellido Johnson o Wilson, es decir, el hijo de John o de Will.

En otros casos se trata de apellidos toponímicos, o lo que es lo mismo, aquellos que indican el lugar de procedencia o residencia. Dentro de este grupo se incluyen, además, los que indican accidentes geográficos o poblaciones y, en algunos casos, con la preposición “de” por delante, aunque esta se ha perdido en la mayoría de los casos. Así, el abanico de apellidos es enorme: Madrid, Jerez, Hoyos, Lago, Puig, Montes, etc.

Los apellidos compuestos como San José o Santa María tienen un origen interesante. En algunos casos se deben a los procesos de la Inquisición, cuando los nuevos cristianos conversos debían cambiar su apellido por otro cristiano. Pero, además, también se encuentra en los niños abandonados en las inclusas de las ciudades o en las iglesias. En ocasiones estos bebés eran bautizados con el nombre del santo según el día que llegaron al orfanato.

Como caso curioso encontramos el apellido Roselló, en el que probablemente, y a falta de investigaciones más profundas, se localicen muchos de estos aspectos, incluido el misterioso. Se trata de un apellido con un origen confuso y por investigar. En principio se podría pensar en un apellido de origen toponímico situándose en la región francesa del Rosellón. La historia se complica cuando este apellido en su rama valenciana y en el mismo registro parroquial aparece indistintamente como Roselló, Sarasate o Sasolas. Y además en diferentes grafías: Zarazate, Zalazate, Çaraçate o Çaçolas. Según algunos expertos, el apellido Sasolas, originario del País Vasco, probablemente sea derivado de Sasiola o Sarasola, mientras que Sarasate sea un apellido de origen navarro, tal vez toponímico.

Durante el siglo XVII los sacerdotes empezaron a anotar en los márgenes de manera indistinta “alias Roselló” o “alias Zalazate” y en cualquiera de las formas anteriores para indicar el nacimiento o matrimonio de algún miembro de la familia. Durante ese siglo se impuso definitivamente el apellido Roselló. Tal vez, al confirmar este apellido como el definitivo los miembros de la familia Roselló estuvieran intentando borrar las huellas de algún proceso relacionado con la Inquisición y que estaría ligado a las anteriores formas de nombrarlos y a sus raíces familiares.

 

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Los índices en los libros parroquiales

Cuando nos enfrentamos a la búsqueda de datos de nuestros antepasados, podemos tener una ayuda excelente si contamos con un índice para dichos libros. Algunos de los viejos libros sacramentales ya cuentan desde muy antiguo con estos índices con muy distintos formatos.

indice-nombres

Lo más habitual es encontrar índices por orden alfabético del nombre o bien del apellido. En el caso de libros de bautismo suele aparecer el nombre del bautizado y uno o dos apellidos, o incluso el nombre de sus padres, como pudiera ser por ejemplo: “Catalina García hija de José y Lucía González”, sobreentendiéndose que José se apellida García al igual que su hija, por lo que no se repite en el escrito su apellido.indice-apellidos

Si se trata de índices de libros de matrimonios el criterio habitual es el mismo orden alfabético, en este caso referido habitualmente en primer lugar al nombre del marido, y a continuación el de la esposa.

Para los libros de defunciones fundamentalmente sería la misma idea del de bautismos, si bien en el caso de niños puede que aparezca la expresión “un párvulo hijo de….” en lugar del nombre del niño.

Otra posibilidad es que el índice sea cronológico, apareciendo los nombres en el mismo orden que están en el libro al ser la fecha (de más antigua a más moderna) el criterio de ordenación. Este segundo tipo de índice puede resultar más incómodo que el anterior cuando desconocemos la fecha del hecho, pero al menos es más rápido que tener que ir pasando hoja por hoja todo el libro a la búsqueda de nuestro antepasado.

En la búsqueda en dichos índices será aconsejable fijarnos no sólo en el nombre sino también en los apellidos. En ocasiones no hay manera de que aparezca nuestro antepasado directo, y sin embargo nos tropezamos con otras personas que tienen los mismos apellidos, con lo que si coinciden los padres puede que nos proporcione datos de los abuelos, de forma que nos permiten avanzar una generación más.

Incluso es posible encontrar índices estructurados por linajes o familias. OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Evidentemente estos índices no son perfectos, y puede ocurrir que ese antepasado que no aparece en el índice sí que aparece en el libro, por lo que no podemos descartar si no está en el índice que haya habido un descuido. La recomendación, por tanto, sería revisar el libro hoja a hoja por si ha ocurrido un error de este tipo. Puede suceder incluso que la persona haya adoptado como nombre el de su abogado (santo al que se encomendaba al bautizado), de forma que de nuevo unos mismos apellidos pueden en este caso conducirnos exactamente a la persona que buscamos.

Los índices antiguos no tienen una ubicación fija, y si bien lo más habitual es que se encuentren al principio del libro, puede que también los encontremos al final o en unas hojas intermedias; incluso no es raro que se encuentren en cuadernillos anexos al libro o en libros aparte exclusivos para índices.

También nos podemos encontrar índices modernos, hechos a mano o con ordenador, con todos estos tipos de criterios de ordenación, cronológicos, alfabéticos por el nombre o por el apellido. En cada caso como siempre nos tocará adaptarnos a lo que tengamos.

Ya por último puede que existan bases de datos informatizadas, bien particulares o públicas, que recojan los datos que buscamos, incluso por internet como FamilySearch, que facilitan la búsqueda ya que permiten ampliar nuestro radio de acción a otros pueblos, encontrándonos a veces con sorpresas sobre dónde nace, se casa o muere nuestro pariente en el caso que por alguna razón no fuera en el mismo pueblo, encontrándonos más de una vez movimientos migratorios insospechados, que sin estas bases de datos serían muy difíciles de localizar.

El auge de la genealogía en internet

Descubrir la historia familiar se ha convertido en uno de los pasatiempos de moda. El aumento de la curiosidad por la investigación de los orígenes familiares ha provocado el surgimiento de numerosas páginas web relacionadas con la genealogía, que ofrecen diversas herramientas válidas para los aficionados al tema.

Una página muy conocida en el ámbito americano es www.libertyellisfoundation.org/ que sufrió un colapso en sus primeros meses de vida al tener infinidad de visitas. Un portal que almacena datos sobre veintidós millones de personas que durante los siglos XIX y XX entraron en Estados Unidos a través de Nueva York. Los descendientes de estos emigrantes pueden representar un tercio de la actual población del país.Inmigrantes Ellis Island New York

Los registros conservados en la fundación de Ellis Island, como se denomina la institución que oferta este servicio web, son fuentes valiosas para el estudio y el conocimiento de los antepasados emigrados a Norteamérica. La documentación material que poseen puede incluir información relevante vinculada a otros miembros familiares, fechas nacimiento, ciudadanía, estado civil, etc.

Los registros, en su mayoría, son legibles y completos. El acceso a dicha Web es gratuito y requiere de un registro previo. La página ofrece un manejo fácil y la búsqueda se ejecuta por el apellido que generará un certificado de entrada –registro  actualizado- así como visualizar la fuente original.

ancestry_comEn una línea cercana encontramos otro portal especializado www.ancestry.com que ofrece infinidad de datos, pero en este caso con un precio de cuota anual que puede variar dependiendo de a lo que se desee acceder. Además del acceso a mucha información también oferta a sus clientes  un programa informático que nos puede ayudar en el manejo de la información recopildada durante el estudio genealógico. Family Tree Maker importa archivos existentes en formato GEDCOM –el habitual a los archivos de programas de genealogía- desde Ancestry o incluir los datos de otra búsqueda aparte.  Los usuarios deberán abonar las tasas para acceder a estos servicios, ahora bien, existe una versión gratuita: Legacy Family Tree.

El siguiente portal que navegamos es www.genealogy.com que nos sugiere unos  servicios similares a la web citada anteriormente. Una de las propuestas adicionales es la posibilidad de ir creando on line un diario familiar y continuar con la escritura a tiempo real de la historia del apellido.genealogy.com

Las tarifas oscilan entre dos cantidades económicas que varían según el ingreso de más o menos bases de datos.  Aparte de este recurso destacado ofrece otros vinculados con la venta de software especializado y libros sobre esta temática.

Existen también multitud de blogs en los que, igual que en el nuestro, podremos encontrar información útil elaborada por personas competentes en la temática con aportaciones muy sugerentes.

En un contexto más amplio tenemos a nuestra disposición http://www.genealogiahispana.com/. Un espacio virtual que ofrece distintos compartimentos que se plantean según distintas temáticas.

La información que ofrece camina desde inquietudes de conocimientos históricos concretos de la genealogía hispánica hasta las necesidades actuales que estén asociadas a la creación de recursos webs, incluyendo el mayor directorio sobre Genealogía Hispana en la Red, donde se pueden encontrar enlaces a páginas institucionales y personales, listas de correo, blogs, etc.

Un trabajo puede terminar encaminándose hacia la necesidad de buscar información en otros territorios del mundo. En ese caso deberá de conocer los distintos recursos, o herramientas, de los cuales se dispone, tanto para obtener información en primera instancia –de dónde debo buscar- o para conocer los lugares exactos para hallar las fuentes. Por tanto, la persona que desarrolle la investigación debería conocer la existencia de los recursos que dispone en la red de un ámbito territorial concreto.

En el caso de precisar datos del territorio argentino  tenemos a nuestra disposición un espacio de información que se denomina http://notigen.blogspot.com.es/ . Una interfaz que se construye a partir de dos ámbitos web anteriores que se ocupaban de asuntos cercanos: ArgenGen y Diseño Genealogía. El o la internauta podrá informarse sobre novedades, utilidades informáticas genealogistas y distintos servicios webs. El grupo inició su andadura en 2001 apostando por la divulgación del conocimiento, pero también por la realización de diferentes proyectos vinculados.

Por otro lado, si el giro se produce hacia localidades europeas como Francia,  tenemos a nuestra disposición http://www.genfrancesa.com/. Un espacio que ofrece infinidad de recursos y materiales para la búsqueda de antepasados franceses. Una de las secciones destacadas es la dedicada al sector de inmigrantes proponiendo material fotográfico y datos curiosos  conectados a este punto. En la lectura de estos materiales deberemos agudizar la mirada por si algún elemento pudiera convertirse en una pista relevante.

En ámbitos más exactos podremos encontrar blogs que aborden proyectos de investigación que busquen la divulgación de apellidos concretos (www.puchulutegui.com) o familias, tanto los descendientes como ancestros (http://menendezbehety.com.ar/genealogia/index.htm).

Finalmente, otro sector del cual debemos ocuparnos es el desarrollado en el mundo del software. Los expertos y el mundo empresarial no han perdido la oportunidad de explotar este enorme mercado. Uno de los más destacados será el anteriormente citado Family Tree Maker , que oferta Ancestry, que permitía la construcción y modificación de árboles genealógicos.

En el mercado encontramos otros programas menos sofisticados, aunque más económicos e incluso gratuitos, pueden localizarse en la sección de descargas www.cnet.com./es/ El portal está especializado en software y se pueden encontrar un gran número de programas relacionados con la genealogía (uno gratuito es GenoPro 1.9). En www.softonic.com podremos descargar algo de software especializado en nuestro idioma. En una sección concreta en la que se inscribe genealogía veremos programas gratuitos en sus ediciones en español como First Name Almanac.

Acabemos con algunas preguntas, para dar pie a una reflexión crítica: ¿Qué o por qué se gesta a partir del siglo XXI un boom en los estudios genealógicos? ¿Qué ha motivado esa necesidad averiguar nuestro pasado? ¿Puede ser un resultado del contexto globalizado?

 

 

Problemas en la investigación genealógica con nombres, apellidos y lugares

Un estudio genealógico de antepasados ofrece muchas sorpresas. Tal vez la que más emociona es el origen desconocido hasta el momento de aquel antepasado lejano, es decir, su lugar de nacimiento. De repente, las preguntas. ¿Por qué llegó hasta aquí? ¿Por qué eligió este destino y no otro? Y, en la mayoría de casos, ¿alguien sabe situar en el mapa ese pueblo?

Tal vez a pocos se les ocurra preguntarse cómo fue la vida de sus antepasados y reconstruirla, algo que es posible conseguir aunque a veces haya que afrontar numerosos problemas en la investigación genealógica.

Uno de los principales retos es la transcripción de la escritura antigua. Según se avanza en el tiempo se hace más compleja, con abreviaturas y con expresiones muy alejadas de nuestro vocabulario coloquial. Probablemente en algunas partidas aparezcan el mismo nombre escritos de diferentes formas. Por ejemplo, José puede aparecer como Joseph, Josef o incluso como Giusep. Esto también sucede con los apellidos, por ejemplo, la X de un documento antiguo acaba convirtiéndose en G o en J: De Xea en De Gea, Ximénez en Giménez o Jiménez, etc.Como intentar evitar problemas en la investigación de antepasados

El asunto se complica cuando se trata de apellidos poco comunes o de origen extranjero. Además, hay veces que los mismos apellidos pueden causar confusión por escribirse de diferente manera o por sufrir variaciones en el tiempo. En las zonas repobladas tras la expulsión de los moriscos, los morisquillos que quedaron al cargo o al servicio de los cristianos adoptaron su apellido. Es el caso de Juan Ausias, natural de un pueblo alicantino y adoptado por Juan Calderó, cuyos descendientes fueron conocidos durante dos siglos como Ausias o Calderó, indistintamente.

Y a todo esto se le puede añadir la mala caligrafía del párroco, la castellanización del apellido o la escritura según se pronuncia para estar delante de un problema que puede detener la investigación. ¿Qué hacer ante esta situación? La investigación genealógica necesita de la Historia y viceversa ya que consultando otras fuentes de archivo como los censos o publicaciones que traten de la historia local, se empieza a ver la luz. Así pues, lo más aconsejable es contactar con especialistas en Genealogía e Historia, acostumbrados a este tipo de casos reales, como el de Pedro Lavisera Sincalbres.

Según el archivo parroquial, nació Pedro en 1783, hijo de Guillermo y Ana. En la partida se indicaba el origen de los padres: él nacido en Sigrasierra y ella en Almansa, aunque los dos provenientes de Francia. La búsqueda se complica cuando una hermana de Pedro figura con el apellido Labesiera y el pueblo de nacimiento del padre es Siglasierra. Para complicar más el asunto, el apellido Sincalbres aparece escrito hasta de cinco formas diferentes. En resumen, hay muchas variantes escritas sobre el mismo apellido y sobre el pueblo. ¿Cuál es correcto? Sólo coinciden en su origen: Francia.

El Macizo Central francés es un pueblo de emigrantes. En la segunda mitad del siglo XVIII aumentó la población que dejaba la región a causa de las malas cosechas. El destino solía ser Alemania o España, concretamente Madrid, Valencia, Aragón y La Mancha. Los emigrantes trabajaban sobre todo como caldereros, llegando a formar incluso compañías entre ellos. Siguiendo esta pista, se llega a la población de La Ségalassière, en la región de Auvernia departamento de Cantal, en el distrito de Aurillac. Esta población guarda cierto parecido fonético con los nombres de las partidas y, tras la oportuna comprobación en los archivos, aparece el apellido en su modo original francés: La Bessière, castellanizado como Lavisera. Lo mismo sucede con el otro apellido: Sincalbres, castellanizado como Sinqualbres.

Desde ahí, tan sólo queda investigar, reconstruir la vida de aquellos hombres y mujeres que un día dejaron sus vidas en otros lugares para instalarse en busca de una vida mejor para ellos y sus familias, algo que al fin y al cabo se repite hasta nuestros días.

 Y tú, ¿te has encontrado con un problema similar? Coméntalo…